La matanza de Atocha

LA MATANZA DE ATOCHA
Jorge e Isabel  Martínez Reverte
La Esfera de los Libros

Acaban de cumplirse 39 años de aquella semana tan negra a finales de enero de 1977, en que, tal y como posteriormente expresaron gente que por entonces asumía grandes responsabilidades, aquella transición a la democracia tras la muerte del dictador pudo irse al garete. El domingo 23, en el curso de una manifestación, fue asesinado el joven Arturo Ruiz por disparos de un pistolero de extrema derecha. Al día siguiente, lunes, en la mañana, y en una manifestación universitaria en protesta por  el asesinato anterior, a un policía armado no se le ocurre nada mejor que lanzar un bote de humo en línea recta, que impacta en la joven María Luz Nájera, que fallece. Esa misma mañana, un comando del extraño Grapo secuestró al Teniente General Emilio Villaescusa, entonces presidente del Consejo Supremo de Justicia Militar, acción en la que, por cierto, actuó como cómplice el hoy afamado pseudohistoriador Pío Moa… Y para terminar la jornada, a las 10,30 de la noche tres pistoleros acuden al despacho de abogados laboralistas de CCOO y el PCE de la calle Atocha, 55 y acaban a tiros con la vida de cinco de ellos, dejando a otros cuatro malheridos. Todo un panorama político de pésimos presagios en una España que todavía contaba con el aparato de la dictadura en plena actividad, con un gobierno, el primero de Adolfo Suárez, con una falta de medios manifiesta para controlar situaciones de tal calibre, y con unas fuerzas armadas dispuestas a dar la batalla por la preservación del Estado surgido tras la Guerra Civil. El tiempo mostró el carácter de aquél gobierno y los políticos opositores, que junto con la serena actitud de los españoles y la firmeza de la monarquía, lograron controlar la situación y hacer viable aquel período de estabilización de una democracia novedosa en nuestra historia.

El periodista Jorge Martínez Reverte, creador de las novelas policíacas de la serie Gálvez y autor de algunos interesantes libros de historia, como La Batalla del Ebro, tomó con interés la elaboración de este análisis sobre los citados hechos, hasta que un ictus le ha obligado a compartir el trabajo con su hermana Isabel. Ambos, en menos de 250 páginas, elaboran un esclarecedor estudio sobre los acontecimientos, haciendo hincapié especial en los personajes principales del mismo: los autores, impulsores y cómplices. En la obra se aprecian algunas novedades desconocidas hasta el momento, como la reunión del entonces gobernador civil de Madrid, Rosón, con los dirigentes clandestinos comunistas, que supuso la exhibición de la militancia del PCE en la organización del entierro de los abogados y la actuación policial tras los pasos de los asesinos. Interesante y oportuna producción sobre un tema determinante en nuestra reciente trayectoria social