El ángulo muerto

EL ANGULO MUERTO
Aro Sainz de la Maza
RBA Editores

Editor y corrector, barcelonés, nacido en 1959, Aro Sainz de la Maza, con tan sólo dos novelas se convierte en uno de nuestros mejores escritores en clave de negra y social. Junto a Dolores Redondo, Lorenzo Silva, Carlos Zanón y especialmente Víctor del Árbol, forma la nueva pléyade de novelistas del género, continuadores de otros nombres claves de los últimos años, como Vázquez Montalbán, Juan Madrid, Jordi Sierra i Fabra o Andreu Martín, éstos últimos todavía en activo, con brillantes creaciones en tiempos recientes. La primera obra de Sainz de la Maza fue El asesino de la Pedrera (2012), en la que, pese a que un terrible asesinato figura como hilo conductor de la historia, vemos un amplio retrato de la ciudad de Barcelona, y una dura representación de ciertas lacras que adornan nuestra sociedad actual: de esta forma comprobamos la delgada línea que puede separar el bien del mal, lo fácil que es caer en la corrupción y la hegemonía de ésta en el orden cotidiano, así como la degradación de ciertas instituciones preeminentes y todopoderosas que nos protegen o representan. Fue muy bien acogida y de momento ha sido traducida al francés. Este texto ve nacer al peculiar inspector Milo Malart, profesional brillante, pero cuya personalidad pone en entredicho su labor profesional ante su superioridad. Hombre atormentado por problemas personales, es un escéptico que no cree ni siquiera en la bondad de su trabajo. Le acompaña la joven policía Rebeca, mujer de armas tomar, lo normal en una profesión que, aun en pleno siglo XXI, se sigue viendo como cosa de hombres, en palabras del propio autor. En esta segunda historia, vuelve la pareja a ser protagonista en la investigación de dos asesinatos y una macabra matanza de perros. Al igual que en El asesino de la Pedrera, la trama representa la historia a desarrollar, pero el verdadero objeto es el momento sociológico por el que pasa el país. La crisis, con sus terribles consecuencias, en una ciudad estigmatizada por los estragos producidos por esa crisis, el paro y la corrupción, mientras algunos juegan alegremente al secesionismo, se constituye en el verdadero protagonista de la novela. Esta crisis que hace perder el juicio a más de uno, gente perdida, sin trabajo, sin dignidad, sin futuro. Tal vez el mayor ataque literario que ha visto la luz contra los desmanes y la incompetencia de unos gobernantes que, tal y como manifiesta el protagonista, “iba a destrozar una generación, arrebatándoles el futuro”. El libro es demoledor, punzante y agresivo, en el que nos muestra como la desesperación y la degradación moral puede llevar a los que más pierden a situaciones de extrema insania. Excelente libro.