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La hierba de San Juan

Se terminó esta extraña primavera que por culpa de la pandemia hemos pasado en su mayor parte confinados en nuestras casas. Una primavera especialmente lluviosa, que nos ha dejado unos campos poblados de infinitas y coloridas flores, y casi sin darnos cuenta se ha despedido y nos ha dejado plantados ya en pleno verano. Y en Sigüenza la llegada del verano tiene su principal celebración en los tradicionales “Arcos de San Juan”, que en realidad es la cristianización de la fiesta pagana del solsticio de verano, y unidas a esos arcos están tres especies naturales. El chopo que forma el esqueleto del arco junto con la lavanda, conocida como “sanjuanera”, que aportan color y aroma al arco, las rosas que también se colocan en el arco para adornar y aportar aroma pero que junto al cardo borriquero tiene otra función en los portales de algunas casas.

Hipérico. Flores.

Pero según las tradiciones más ancestrales, hay muchas plantas a las que podríamos considerar “Sanjuaneras·, porque son muchas a las que esas tradiciones y la magia les confiere propiedades asombrosas si son recolectadas la noche de San Juan. Aunque la historia de la humanidad nos indica que esta supuesta magia se debería producir si se recolectan durante la noche del solsticio de verano, que nunca coincide con la festividad de San Juan. Al igual que nunca la noche de San Juan es la más corta del año, lo siento si he decepcionado a alguien.

Pero si volvemos a las leyendas mágicas de esa noche, como ya he comentado y según los distintos lugares de la geografía españolas, muchas son las plantas que adquieren propiedades especiales esa noche entre ellas podemos destacar la salvia, romero, verbena, artemisa, ruda, lavanda e hipérico.

Y el articulo de hoy se lo quiero dedicar al Hipérico (Hypericum perforatum) por que es una planta llena de curiosidades. Conocida desde la antigüedad, Hipócrates cita su uso como analgésico y contra la ansiedad, así como Dioscórides, Plinio el Viejo y Galeno. Dioscórides ya nos muestra algunas de las curiosidades de la planta al escribir que muchos la llaman Camepytis (pinillo) porque su resina huele a resina de pino y otros la llaman Androsemo (sangre humana) porque al frotar la flor entre los dedos sueltan un líquido de color rojo semejante a la sangre.

Su nombre científico Hypericum proviene del griego hyperikón que podemos traducir como "brezo bajo" y perforatum porque en sus hojas posee unas glándulas de aceite situadas en las hojas y sépalos que parecen al trasluz que están perforadas. Aunque según otros autores procede del griego hypér que significa sobre y eik´ōn, que se puede traducir como imagen; por lo que su nombre significaría “que está por encima de todo lo imaginable”, debido a sus propiedades medicinales.

Son estas características especiales las que le han otorgado algunos de sus nombres comunes: “Hierba de San Juan” porque es en las fechas cercanas a ese día cuando la floración de la planta está en pleno apogeo y además el color de la savia (rojo sangre) simboliza la sangre de San Juan durante su decapitación; “Corazoncillo” por la forma de su fruto, “Hipérico” y “Pericó” por deformación del nombre científico de su género Hypericum; “Perforada” como hemos explicado en su nombre científico porque si miramos sus hojas a contraluz parecen estar perforadas; “Hierba de las heridas” y “Hierba militar” porque desde la Edad Media se utilizaba en emplastos para curar y cicatrizar las heridas, curiosamente durante el Renacimiento se extendió su uso curativo, basándose en la teoría de los signos ya que sus hojas parecen estar llenas de agujeros cicatrizados; “Corona Regia” por la forma y color de sus flores y “Ahuyenta demonios” porque en Gracia y Roma se creía que su aroma alejaba a los malos espíritus y cuando había alguna epidemia en las ciudades se quemaban ramas de hipérico para expulsar a los demonios causantes de la pandemia; también se colgaban racimos de hipérico en los dinteles de las puertas como protección ante los malos espíritus.

Hipérico. Planta.

Fue esta creencia la que dio su fama al hipérico durante siglos. En escritos del siglo XVII, el médico italiano Piero Mattioli cita el uso de esta planta para “poner en fuga los demonios” y en el siglo XVIII, el médico holandés Dodonaeus lo receta para aliviar tensiones causadas por los remordimientos interiores. Desde ese preciso momento el hipérico es usado en toda Europa para curar el mal de la melancolía o lo que hoy en día llamamos la depresión. Ya en el siglo XIX, se populariza el uso tópico del hipérico para el tratamiento de heridas, por su acción antiséptica y cicatrizante, y las infusiones de sus flores para el alivio de estados nerviosos. En la segunda mitad del siglo XX las investigaciones médicas siguen estudiando los beneficios del hipérico en los estados de ánimo depresivos, y gracias a esas investigaciones se sabe que los principios activos del hipérico son eficaces contra las depresiones debido a su acción sobre distintos neurotransmisores y en sustancias químicas que nuestro cuerpo produce relacionadas con la depresión, ansiedad, terrores nocturnos y en trastornos asociados a la menopausia.

Para finalizar resaltar que otra de las curiosas propiedades del hipérico. Es una planta que produce fotosensibilidad y suele afectar al ganado, principalmente ovino, provocando erupciones en la piel que suele ir acompañada de fiebre. La causa es la ingestión abundante de la planta durante el pastoreo, tras la ingesta las toxinas de la planta a través del torrente sanguíneo llegan a la piel causando las erupciones principalmente en las zonas desprovistas de lana o pelo y menos pigmentadas, es decir, afecta principalmente a cabeza, orejas y en las hembras también a las mamas, provocado hinchazón en la piel, calentura en la zona afectada y producción de edemas que posteriormente supuraran pus y desprendimiento de la piel. La gravedad de la infección depende de la cantidad ingerida, así como de la intensidad de la radiación solar. La mayoría de las veces las intoxicaciones afectan a los animales más jóvenes por la falta de experiencia a la hora de elegir los alimentos no tóxicos.

Los signos de una posible intoxicación son además de la irritación de la piel, la tendencia a buscar la sombra, falta de apetito, debilidad de las extremidades traseras, rascarse la cabeza contra árboles, arbustos o rocas y, si el consumo ha sido abundante, hiperactividad que se puede apreciar por correr en círculos o patear la tierra. En las hembras que producen leche puede cesar o disminuir drásticamente la producción y las preñadas pueden llegar a abortar.

Como veis el hipérico es una planta muy unida a la civilización desde el principio de los tiempos pero que usada sin el conocimiento necesario puede llegar ser muy peligrosa.

Texto y fotos: Javier Munilla.


 

Murciélagos y Covid-19

Hace unos días Rita Rodríguez me propuso que escribiera un artículo desde el punto de vista medioambiental sobre los murciélagos y la COVID-19. Acepté con mucho gusto y me puse manos a la obra, en lo primero que pensé fue que hace unas semanas leí que, en el norte de Perú, los pobladores de Culden oyeron que el virus que provoca la enfermedad conocida como COVID-19 se originó en los murciélagos. Por ello, cuando descubrieron una colonia de murciélagos cerca de su localidad decidieron atacarla con antorchas. El personal del Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre del Perú llegó al lugar cuando aún no se concretaba la matanza y lograron rescatar alrededor de 200 murciélagos y ponerlos a salvo, llevándolos a una cueva alejada del poblado. Esto sucedió el tercer fin de semana de marzo. La imagen que llega a mi mente es una horda de gente con antorchas como en las películas de Frankenstein, Drácula o en La Bella y La Bestia. La incultura, la estupidez y el populismo reaccionario basado en falsedades, en opiniones lanzadas por tertuliamos con un nivel de estudios mediocre o nulo sobre lo que están hablando y las creencias estúpidas nunca ha traído nada bueno a la sociedad.

Lo único cierto es que en el momento de escribir este artículo el mundo sigue en medio de una pandemia de proporciones nunca antes vista. El COVID-19, se ha extendido por países y continentes, ha causado un incalculable sufrimiento humano, trastornos sociales y grandes daños económicos. Y pesar de que la crisis actual no tiene precedentes, el nuevo coronavirus no es más que la continuidad a una serie de enfermedades que han surgido en las últimas décadas, tales como el Ébola, el SIDA, el SARS, la gripe aviar o la gripe porcina. Todas tienen en común que se originaron en animales, y existe cada vez más evidencia de que la sobreexplotación de la naturaleza por la humanidad es uno de los factores que hay detrás de la propagación de nuevas enfermedades. Hasta ahora todo apunta a que el virus SARS-CoV-2, causante de la enfermedad que ya se conoce como COVID-19, pudo haber tenido su origen en alguna de especie animal. Basándonos en un estudio publicado en la revista científica Nature, el 17 de marzo, realizado por investigadores de distintas universidades de Estados Unidos, Reino Unido y Australia, el SARS-CoV-2 tiene mucha similitud con virus presentes en los murciélagos y en los pangolines.

Una de las muchas especies de murciélago que existe.

Por tanto, se sospecha que el trasmisor del virus fue una especie de murciélago de la familia Rinolófidos, conocidos vulgarmente como murciélagos de herradura. En China se estima que existen entre 25 y 30 especies distintas de murciélagos herradura, y aún nadie ha podido determinar cuál es la posible especie involucrada en la actual pandemia, ni siquiera se sabe exactamente como paso del murciélago, en caso de que fuera el desencadenante, a los seres humanos. Solamente se sabe que en muchos casos la cultura popular hace que en lugares como China se capturen y coman murciélagos o que en la región andina de Perú y Bolivia se crea que una infusión realizada con algunas partes de murciélago puede curar la epilepsia. Estos ejemplos nos pueden servir para ir dando luz al asunto.

Por este motivo la inmensa mayoría de investigadores que estudian esta enfermedad nos quieren aclarar algunos puntos importantes:

En primer lugar, no es que los murciélagos estén excepcionalmente sucios o cubiertos de virus. Todos los organismos tienen virus, incluso las rosas de un jardín, pero los humanos solamente nos preocupamos por los virus en lo que respecta a la gripe y las pandemias, pero es importante saber que los virus son parte de la naturaleza y muchos son inofensivos.

Que generalmente, los murciélagos no tienen mucho contacto con los humanos, salvo cuando los humanos destruyen sus hábitats, los cazan o consume su carne y es en esos momentos cuando es más probable que los humanos acojan los virus que portan los murciélagos. Por eso a menos que trates de buscar murciélagos, ya sea para atraparlos o matarlos, es muy poco probable que nadie se infecte. Y no todas las especies de murciélagos poseen virus que afecten a los seres humanos.

Y, por último, insistir en la importancia de prohibir el tráfico ilegal de especies silvestres y de proteger sus hábitats. Más que echarles la culpa a los murciélagos o a los virus, lo que tenemos que reconocer es que nuestro actuar es lo que nos pone en riesgo. Y si esta vez ha sido el murciélago, lo que todos los investigadores aseguran es que si seguimos destrozando y arrasando ecosistemas nos vendrán más pandemias y desde otras muchísimas especies que todavía no se conocen por estar confinadas en el interior de selvas o en fondos marinos.

Pero para evitar estas cosas lo mejor es el conocimiento, por eso voy a escribir varios artículos contándoos y mostrándoos algunas cosas sobre los únicos mamíferos de la Tierra que pueden volar y si los conocemos puede que nos demos cuenta que en realidad los murciélagos no son peligrosos, sino muy beneficiosos.

La autentica realidad es que las más de 1400 especies de murciélagos que existen el mundo tienen un papel clave para los ecosistemas y la biodiversidad del planeta. Son importantes polinizadores, dispersores de semillas y controladores de plagas de insectos.

Los murciélagos según su alimentación se pueden dividir en 5 tipos: insectívoros, carnívoros, nectarívoros, frugívoros y hematófagos.

Los murciélagos insectívoros, que son alrededor del 70% de las especies que existen, se alimentan de todo tipo de insectos y controlan plagas que afectan diversos cultivos, entre los más conocidos están el algodón, maíz, frijoles y arroz. Además, también se alimentan de insectos que son perjudiciales para la salud humana como es el caso de los mosquitos transmisores del dengue y otras enfermedades.

Los carnívoros se alimentan sobre todo de ratones, lagartijas, ranas, peces y pequeñas aves, son de gran ayuda en el control de plagas de roedores.

Los nectarívoros se alimentan del néctar y polen, son grandes polinizadores de las plantas, se calcula que más de 300 especies de plantas dependen exclusivamente de estos murciélagos para ser polinizadas. En el sudeste de Asia, por ejemplo, la existencia de los frutos del árbol del durián se dan gracias de la polinización de los murciélagos, sin ellos no se tendría esta fruta, cuya comercialización es una de las principales fuentes de ingresos para las comunidades de esa región del mundo. De la polinización de los murciélagos también depende el árbol de la ceiba, árbol sagrado de los mayas; así como de los agaves que se utilizan para la elaboración del tequila y el mezcal; y entre los más conocidos están mangos, bananos, cacao, guayabas, dátiles, duraznos, higos o aguacates.

Los frugívoros se alimentan de frutos y son unos importantes dispersores de semillas se les considera unos de los regeneradores naturales de los bosques y se estima que más de 500 especies de plantas dependen de ellos para la dispersión de sus semillas. En la Selva Lacandona, en el sureste de México, se documentó que cada noche los murciélagos dispersan de dos a cinco semillas por metro cuadrado.

Los hematófagos se alimentan de sangre, solo existen 3 especies en el mundo y se encuentran en Centroamérica y Sudamérica, y sus presas más comunes son los animales de granja. En realidad, que nadie se asuste, solamente necesitan el equivalente a cucharadas de sangre al día para alimentarse y, por ese motivo, el daño ocasionado es pequeño. El mayor riesgo para sus presas es debido a que por las mordeduras el animal está expuesto a infecciones secundarias o parásitos, al igual que cuando se produce un pequeño corte.

Para terminar el artículo de hoy os quiero contar la historia de Merlin Tuttle, fundador en 1982 de “Bat Conservation” asociación para el estudio y la conservación de los murciélagos.

Hace unos años Merlin fue a visitar a un granjero que se sentía molesto por una colonia de murciélagos que se había asentado en una cueva cercana a los campos que cultivaba junto a su casa y que atemorizaban a su mujer cada anochecer. “Te pagaré lo que quieras, le dijo aquel hombre, pero haz que desaparezcan de aquí estas malditas ratas voladoras”.

Cuando llegó a la cueva junto al granjero, Merlin observó que el suelo estaba cubierto por una gruesa capa de restos brillantes y crujientes, el conocido guano. Alzó la mano llena de estos restos para ver su composición, ese momento el agricultor abrió los ojos de par en par y descubrió que eran restos quitinosos de escarabajos de la patata. “Los murciélagos se alimentan de ellos, le dijo Merlin, tus campos de patatas les sirven de despensa”.

“Cuantos calculas que deben comer”, le preguntó el granjero muy interesado, a lo que el naturalista respondió: “Por el tamaño de la colonia calculo que unos 50 kilos cada noche”. Cincuenta kilos de escarabajos de la patata cada noche.

Aquel hombre que quería deshacerse de los murciélagos a toda costa, hizo un cálculo rápido. Estimó que cada uno de los murciélagos podía valorarse en más de 100 dólares. Y también descubrió porque su finca era una de las más productivas de la comarca y que por ese motivo él se ahorraba todo el dinero que los otros granjeros se gastaban en plaguicidas; por esa misma causa él tampoco necesitaba comprar fertilizante, ya que el guano de murciélago está considerado uno de fertilizantes más efectivos debido a los altos niveles de fósforo y nitrógeno, y de propina gracias a los murciélagos que habitan la cueva cercana pudo vender sus cosechas con la denominación de “patatas ecológicas” aumentando la demanda de su producto.

¡En aquel preciso momento acababa de nacer el mayor defensor de los murciélagos de todo Arkansas!

En este caso ocurrido en Arkansas, la especie también era un murciélago de herradura. Una especie que se caracteriza por una abultada excrecencia cutánea en la región nasal con forma de herradura, de ahí el nombre, que a simple vista resulta particularmente tan fea, como beneficiosa para el ecosistema y en este caso para el agricultor.

Como despedida una curiosidad, el guano también es uno de los ingredientes de la composición de la pólvora.

En resumen, los murciélagos son unos animales especiales y sorprendentes. Que os mostraré con un poco más de detenimiento en el próximo artículo.

 

Naturaleza desde el confinamiento V: el final del tunel

 

Dice el anónimo Romance del Prisionero: “Que por mayo era, por mayo, cuando hace la calor, cuando los trigos encañan y están los campos en flor, cuando canta la calandria y responde el ruiseñor, …”.

Hace unos días muchos de nosotros podíamos considerarnos también prisioneros, por suerte para nosotros en mayo hemos dejado de ser prisioneros a tiempo completo y ya podemos salir, por un breve espacio de tiempo, a disfrutar del canto de la calandria en nuestros campos cerealistas y a oír la respuesta del pequeño ruiseñor escondido entre los arbustos. Y, por supuesto, disfrutar de los campos en flor y del susurro relajante del agua entre las piedras de un río. Y por supuesto el sábado pasado salí a disfrutar de mi primera salida para hacer deporte y, además, gozar de la naturaleza.

Orquídea

Pude comprobar como os comenté, en el artículo anterior, que los guillomos están llenos de sus flores blancas, los pinos tienen los estróbilos machos llenos de polen naranja y los suelos son unas alfombras multicolor gracias a los cientos de flores que los llenan. Me paré a observar las espectaculares orquídeas, los sedum que decoran de un rojo vivo las desnudas rocas areniscas y comprobar que las setas tras las lluvias de abril han salido por todos los lados. Cualquiera que estos días pasee por el pinar puede comprobar como los charcos se han llenado de renacuajos de sapo corredor, disfrutar del canto del agua por todos sus riachuelos, regatos y barrancos y además de recrearse con el canto del macho de la oropéndola que está intentando atraer a la hembra a su territorio o del cuco con las mismas intenciones y al atardecer el croar de cientos de ranas dándonos la bienvenida en nuestro regreso a la naturaleza. Esperemos que hallamos aprendido algo de esta pandemia y seamos más respetuosos con el medio ambiente.

Sedum

No salgo de mi asombro, como se nota que además del Covid-19 hay pocas noticias, y por ese motivo estos días veo reportajes tan exagerados y que muestran un total desconocimiento de la fauna en general que me dan lastima; suelen tener como denominador común un titular del estilo: “La fauna salvaje se apropia de las ciudades” o “Los animales se adueñan de tal o cual sitio”, pero la verdad es que la fauna silvestre está con nosotros siempre, más todavía en un pueblo, y como ejemplo tenemos los halcones en Madrid, Zaragoza o Londres. Pero si nos centramos en nuestro pueblo estoy seguro que muchos de vosotros habéis visto corzos comiendo durante los últimos años en el vadillo, de ahí a la Alameda hay unos pocos metros; o a las ardillas correteando por esa misma Alameda, la Ronda o los pinos del Vadillo; en la misma Alameda donde también ha criado el cárabo durante muchos años, que es la misma en la que el pasado verano una noche tranquila de julio estuve un buen rato observando a un erizo corretear por el paseo central y unos metros más arriba cruzar por las ocho esquinas a una garduña y subirse a los tejados de la calle San Roque, en busca de palomas dormidas o roedores para alimentarse. Podría enumeraros decenas de avistamientos de fauna silvestre dentro del casco de Sigüenza, sobre todo de noche cuando la ciudad duerme y el silencio se apodera de sus calles. Los animales silvestres nos temen, y les asusta el ruido que producen nuestros coches, motos, nuestra música y sobre todo el producido por nosotros mismos. Por ese motivo nos los notamos ya que tienden a permanecer escondidos para pasar desapercibidos, pero si seguimos la regla de oro del acecho: “Detenerse a menudo, quedarse inmóvil y permanecer en silencio” seguro que os sorprende cuantos conviven con nosotros. Resumiendo, podemos afirmar que como estos días de confinamiento ha descendido tanto el nivel de ruido, como la cantidad de personas que se mueven por los pueblos y ciudades, los animales permanecen menos tiempo ocultos y se atreven a salir de sus escondites para adentrarse en el territorio, podemos llamarlo humano, para indagar en busca de alimento o lugares de cría. Pero recordar que siempre han estado ahí y deseo que siempre estén, solamente que nosotros no les prestamos atención.

Encina, guillomo y pino.

Guillomo flores.

Pero vayamos al grano, ¿qué está sucediendo estos días, que vamos a poder y por fin observar en nuestros paseos? Pues además de la explosión de luz y color de los campos y bosques, ya empiezan a florecer majuelos y endrinos, en los suelos florecen tréboles, vezas y, para desgracia de los alérgicos, las gramíneas. Escondidos entre las hierbas altas nacen los primeros corcinos y las lagartijas continúan con sus cópulas entre las rocas calentadas por el sol. Los insectos, mensajeros del amor vegetal, vuelan de flor en flor en busca de alimento, fecundando a su vez a las distintas plantas que forman nuestros ecosistemas. Los pollos de halcón peregrino están constantemente reclamando a sus progenitores comida y por las ramas, descubriendo el mundo por primera vez, podemos observar esas masas de plumón que son las crías del cárabo y el búho chico. Ya están llegando los migradores más tardíos cigüeñuelas, chorlitos chicos, tórtolas europeas, codornices, roqueros rojos, milanos negros, aguiluchos cenizos, los coloridos abejarucos y los miméticos autillos y torcecuellos. Y sin darnos cuenta los cielos se han llenado de vencejos con la llegada de las hembras y comienzan sus persecuciones y sus espectaculares cópulas aéreas. Las primeras puestas de las aves que están con nosotros todo el año, mirlos, carboneros, chochines, herrerillos, currucas, … ya han roto el cascarrón y las primeras generaciones de mariquitas se posan en busca de pulgones. Debemos tener un especial cuidado porque, de igual manera, ya es tiempo de garrapatas y el calor y las lluvias de primavera son el caldo de cultivo perfecto para su proliferación. Para evitar en lo posible las picaduras de las garrapatas se recomienda: usar ropa y calzado adecuados durante las salidas al campo, transitar por los caminos ya trazados y utilizar repelentes tanto para las personas como para los animales de compañía.

Pollos de cárabo.

Mayo y junio son sin lugar a dudas los meses donde más podemos disfrutar nuestros cinco sentidos en plena naturaleza; la vista para disfrutar del colorido de flores, mariposas y aves; el oído para recrearnos con los cantos de aves, ranas, grillos, del agua corriendo por los ríos y del aire entre las ramas de los árboles; el olfato para apreciar los distintos aromas que impregnan nuestros montes con las distintas flores y plantas; el gusto disfrutando del sabor de cerezas, fresas, setas y espárragos trigueros; y el tacto de las plantas cuando paseamos entre ellas o del sol y el agua sobre la piel. Así que ahora que ya podemos ha llegado el momento de salir y gozar de la naturaleza con todo el respeto y cuidado que se merece.

Lagartija colilarga.

Para finalizar comentaros que este es el último artículo de la serie “Naturaleza desde el confinamiento”, espero por el bien de todos que nunca más tengamos que retomarlos y que jamás tengamos que volver a confinarnos por ninguna causa.

Seguiremos en contacto con más artículos a través de La Plazuela, mientras tanto cuidaros y como ocurre en la naturaleza no bajéis la guardia, siempre alerta.

 Texto y fotos: Javier Munilla.


La sabiduría de las abejas

El día 20 de mayo se celebra en todo el mundo el Día Mundial de las Abejas, su objeto es tomar conciencia sobre la importancia de los polinizadores y su contribución al mantenimiento de la biodiversidad. Desde la Asociación de Amigos del Centro y Museo Apícola de Sigüenza organizamos para esta semana una serie de actos, como son el I Concurso de Dibujo Apícola, presentar los nuevos trabajos en el Museo y alguna conferencia, por razones obvias no ha podido ser, pero en cuanto se pueda, se harán y con más ganas que nunca.

Sirvan estas breves líneas para dar a conocer un aspecto sobre este insecto social, al que no debemos mirar como un solo individuo: la abeja, sino como un todo, la colonia de abejas, un Superorganismo, poseen muchas características que guardan similitudes extraordinarias con los mamíferos y, al igual que ellos, por su aprendizaje a lo largo de millones de años, han conseguido desarrollar una importante independencia de las condiciones ambientales del lugar donde habitan, lo que consiguen utilizando la energía que les da la miel y su compleja y admirada organización. Los superorganismos son conjuntos de animales que operan de una manera tan estrecha y armónica que, en conjunto, se comportan como si fueran una sola criatura.

El superorganismo que forman las abejas se comporta de forma inteligente, por ello, ante los problemas y cuestiones que se le plantea, siempre da una solución acertada. Las colonias de abejas actúan de forma similar al cerebro humano, están sincronizadas de tal manera las abejas, que toman decisiones como un ser humano lo haría a nivel intuitivo, actúan conforme a las leyes de la Psicofísica y pueden enseñarnos mucho sobre el funcionamiento del cerebro humano.

El cerebro de la abeja tiene 1.000.000 de neuronas frente a las más de 80.000 millones que tiene el hombre, pero cada nueva investigación sobre sus capacidades cognitivas obliga a preguntarse cuál es el límite de la inteligencia de la familia de las abejas” (Lars Chittka, especialista en el comportamiento de las abejas)

Esta inteligencia del Superorganismo ha servido a los científicos para desarrollar el Algoritmo Colonia de Abeja Artificial (CAA), simula el comportamiento inteligente de las abejas en la búsqueda del néctar, otro algoritmo simula el apareamiento de la reina con los zánganos. Estos algoritmos sirven entre muchos otros objetivos, para obtener la Secuencia del ADN, algoritmo realizado por un equipo de científicos de la Universidad de Extremadura que han demostrado que el comportamiento inteligente de las abejas puede inspirar el desarrollo de un sistema informático al servicio de investigaciones en la secuenciación del ADN. Lucha contra el crimen, algoritmo inspirado en el comportamiento social de las abejas que puede ayudar a las fuerzas de seguridad a desmantelar redes vinculadas al crimen organizado y al terrorismo de corte yihadista. El Dilema del Viajante de Comercio, es resuelto por las abejas de un modo sorprendente, consiste dicho dilema en encontrar el recorrido más corto que debe realizar un vendedor que tiene que visitar varias ciudades y regresar a su punto de partida, los científicos colocaron veinte flores distintas en un recorrido al azar, las abejas llevan un chip que nos da el recorrido que realizan, si un ordenador tarda 70.000 años para encontrar esta ruta con veinte hitos, la abeja, con el cerebro del tamaño de un alfiler, lo realiza en segundos.

También nos ayudan en los estudios de Optimización del gasto energético y son capaces de realizar operaciones matemáticas complejas, como la suma y la resta o el uso de símbolos, además de entender el concepto de cero o nada, arriba y abajo, derecha e izquierda, grande y pequeño, igual y distinto.

El ser humano al visualizar una imagen prioriza una percepción visual global, los animales se concentran primero en los detalles, miran el árbol antes que el bosque, las abejas tienen visión global, adquieren una visión y perspectivas integradas de su entorno.

Y, por último, el sofisticado sistema de aterrizaje de las abejas sirve a la NASA en el desarrollo de la industria aeroespacial, los nuevos robots espaciales de vuelo libre que han creado, llamados Astrobee, basan su sistema de sustentación en el de las abejas.

Como dijo don Salvador Andrés Santonja que dedicó su vida al estudio de las abejas, a cuidarlas, a recoger enjambres e investigar y construir colmenas para protegerlas y dedicarlas a la polinización: “Las abejas no han venido al mundo a proporcionarle miel al hombre, han venido a proporcionarle la comida: frutas, verduras, legumbres. Han venido a polinizar”, y habría que añadir: y a enseñarnos a vivir en armonía con la naturaleza.

Por todo ello, cuidemos a las abejas.

Antonio Nicolás Ochaíta

Asociación de Amigos del Centro y Museo Apícola de Sigüenza

Naturaleza desde el confinamiento IV: el veranillo del cuco

 

A los últimos días de abril se les conoce como “el veranillo del cuco” porque son días donde habitualmente se produce un ascenso de las temperaturas que coincide con la llegada del cuco, temperaturas que también es habitual que cuando entre mayo desciendan.

Recordemos que la semana pasada celebramos San Jorge, patrón de Aragón y Castilla, y que por desgracia nadie ha conseguido derrotar todavía al dragón del Covid-19. Por ese motivo se prorroga el confinamiento, aunque si todo va bien a partir del día 2 de mayo ya podremos salir a pasear y realizar deporte al aire libre. El día de San Jorge también es el día del libro, rememorando el fallecimiento de Cervantes, aunque este se produjo el día 22, y Shakespeare. La verdad es que gracias al confinamiento estoy leyéndome muchos libros que tenía pendientes, algo bueno debe tener estar encerrado en casa, aunque preferiría poder salir a disfrutar de esta lluviosa primavera. Y hablando de naturaleza no podemos obviar que San Jorge le da nombre a una seta, Calocybe gambosa, también conocida como Seta de San Jorge y en el norte como perretxiko.

Gamones.

No podemos olvidar de igual manera que un día antes, el 22 de abril, se celebraba el “Día de la Tierra” y que este año más que ningún otro hemos podido comprobar la perjudiciales que son algunas prácticas humanas para la salud del planeta. Espero que hallamos aprendido algo, aunque personalmente lo dudo mucho porque como digo Quevedo “Poderoso caballero es Don Dinero” y en cuanto esto pase las grandes empresas y los gobiernos volverán a poner la economía y los beneficios por encima de todo.

Una cosa es segura, abril está cumpliendo su papel en el refranero y está siendo de lluvioso, por tanto, a mayo le corresponde ser florido y hermoso, cual paisaje del pintor Paul Guy Gantner. Creo que nadie a estas alturas de siglo XXI dudará que el agua es vida y cuando las primaveras son húmedas la explosión de vida, en campos, bosques, montañas, ríos, charcas y en nuestros cielos, es fastuosa.

Es estos días nuestros cielos están comenzando a llenarse de vencejos, protagonistas de un refrán que estos días debería aplicarse más de un político: “Dar el consejo y el vencejo”. Pero será en las cálidas tardes venideras cuando ese cielo se llene del canto del vencejo, ese sonido que nos acompaña durante los meses estivales esta producido al emitirse conjuntamente los “sriií” de los machos y los “suiií” de las hembras mientras vuelan. Por estos mismos cielos, que a ratos están azules y ratos grises como corresponde a una autentica primavera, hemos visto llegar planeando a esas cometas aladas que son los milanos negros y aguiluchos pálidos; de forma más reservada a nuestros bosques ha llegado la bella oropéndola recordándonos con su canto que no esta acostumbrada a las temperaturas de nuestra comarca; en las parameras y campos de cereal como “ex nihilo” las collalbas rubias corretean buscando la piedra o el arbusto propicio para resguardar y proteger su rudimentario nido situado en el suelo, sin perder ojo al cielo donde patrullan distintas rapaces en busca de alimento; en las zonas más húmedas de prados, en las diferentes salinas de la comarca, en estanques, ríos o ribazos cercanos a nuestros campos de labor las bellas lavanderas, boyera y cascadeña, andarán agitando su larga cola mientras corretean en busca de insectos adultos o larvas y escarabajos; al igual que las pequeñas cigüeñuelas que tanto nos recuerdan a las imponentes cigüeñas blancas.

Lavandera boyera.

Pero la llegada de estas aves desde el sur a pasar el verano con nosotros tiene mucho que ver con la aparición de grandes cantidades de insectos que en estos días intensifican su actividad. Los floridos prados se llenan de avispas, abejas, mariposas, escarabajos, moscas, alacranes cebolleros y grillos, que nos alegrarán las noches cálidas con su repetitivo estridular; mientras en las zonas húmedas se produce la eclosión de millones de dípteros, tricópteros, plecópteros. A su vez en los tallos de las plantas de las orillas las ninfas de libélulas y caballitos del diablo escalan para abandonar su exuvia y olvidar su vida submarina y comenzar su nueva vida aérea. Todos estos insectos intentarán cumplir con su breve ciclo vital, a la vez que servirán de alimento a muchas aves y peces, como la trucha, cacho o la pequeña bermejuela que esta comenzando ya sus puestas; al igual que el mayor depredador del río, el lucio. En esos ríos peces, reptiles, anfibios e insectos son testigos estos días del naciendo en sus madrigueras de las pequeñas nutrias, probablemente el animal mas juguetón de nuestra fauna.

Amentos de encina.

Nos alejamos del río, buscando la sombra y el frescor que nos proporcionan los bosques en los días cálidos, en esos bosques las camadas de garduñas y ardillas comienzan su andadura por el mundo. Curiosamente esos bosques también están floreciendo las hayas, robles y encinas donde destacan los largos amentos colgantes de las flores machos que adornan sus ramas; en los pinares, los pinos se adornan con los conos naranjas de las flores macho que repletas de polen dejaran en manos del viento y las aves su futuro, sabremos que el ciclo reproductor habrá terminado cuando paseando observemos en suelo del pinar amarillo de todo el polen que no consiguió cumplir su misión.

Mas cerca de nosotros y de nuestros pueblos también comienzan su vida las crías de la comadreja, pequeño mustélido perseguid y odiado, sobre todo por quien tiene gallinas y por cazadores al alimentarse de conejos, liebres y perdices, pero obviando que también son muy beneficiosas porque comen muchos ratones, ratas y topillos. Algunos murciélagos, de cueva y rabudo, también han sido padres y se unen a las aves para librarnos de millones de insectos, nunca podremos agradecérselo suficiente y es la razón por la cual debemos cuidar y proteger a nuestros aliados contra los molestos mosquitos.

Culebra de escalera.

Muchos reptiles han empezado sus cortejos como es el caso de galápagos, culebra de escalera, culebra de agua y víbora. Muy curioso el cortejo de las salamanquesas en el cual el macho atrae a la hembra con una especie de canto y cuando la hembra se muestra interesada la muerde en el abdomen para retenerla y estimularla, como se puede comprobar lo de los mordisquitos amorosos tampoco lo hemos inventando los humanos.

Como comentamos en el capitulo anterior nuestros campos se están vistiendo de blanco y amarillo. El blanco lo ponen endrinos, majuelos, saucos, rosales silvestres, gamones, sanguinaria y algunas jaras; el amarillo jacintos, hinojos, aliagas, retamas, cardillos, dientes de león y el peligroso beleño. Y como premio a toda esta belleza también comienzan a florecer las delicadas orquídeas que convierten a nuestra comarca en un tesoro digno de contemplar con tranquilidad y de dedicar un tiempo a percibir sus múltiples aromas.

Jara.

Para finalizar solamente nos cabe esperar que esto acabe pronto y podamos salir a recoger los deliciosos espárragos trigueros, cardillos y setas que nos regala la madre Tierra, para celebrar que su día no solo es el 22 de abril si no todos los del año, y con ellos realizar un suculento revuelto con el que celebrar el fin del confinamiento.

Texto y fotos: Javier Munilla