¿Dónde está Wally?

Recientemente el Gobierno de la Nación ha anunciado la inclusión en la Ley del Medicamento de algunas fórmulas homeopáticas; esto es bueno, ya que antes no se podían denunciar porque estaban en un limbo legal, ni cumplían ni infringían ninguna ley; y es malo, porque se reconoce como medicamento algo que no lo es.

Falsa creencia. La Homeopatía es un método terapéutico basado en la aplicación de la ley de similitud que dice:”cualquier substancia capaz de provocar síntomas en una persona sana puede a pequeñas dosis curar esos síntomas en una persona enferma”.

Esta frase contiene dos partes: una, la homeopatía es un método terapéutico; dos, la ley de la similitud es verdadera. Veamos estas afirmaciones una a una.

Primero, la homeopatía es un método terapéutico. Una de las bases de la farmacopea homeopática es la potenciación: si disuelves una parte de una sustancia“que cura” (llamada tintura madre) en 10 partes de agua (dilución 1-Có 1 CH), y tomas una parte de esta disolución y la disuelves en otras 10 partes de agua (2-C)… así 10 veces, 30 veces… el resultado es que “el principio activo se potencia y se hace más efectivo”.

Una dilución 30-C (algunas de las que se venden en España están más diluidas aún) es una concentración1 seguido de 30 ceros menor que el original. Mucho más difícil que encontrar a Wally en China.

En 58,4 gramos de sal común (un mol) hay 6,022 multiplicado por 10 seguido de 23 ceros, moléculas de sal (la Constante de Avogadro). Luego si empezamos con esa cantidad de sal, en un frasco de 10 dL en dilución 30-C hay una probabilidad de 0,000.000.002 de encontrar una molécula de sal. Nadie juega a una lotería con esa probabilidad

Pero los fans de la homeopatía dicen que esto no importa porque “el agua tiene memoria”. Si el agua tuviera tal cosa, la depurada del grifo “se acordaría” del río en el que estuvo, del sapo que se bañaba en ella, de la tubería por la que vino… tendría memoria de miles de sustancias que estuvieron alguna vez en ella, y entonces serviría para curarnos la gripe y para envenenarnos a la vez. Un método terapéutico sin sentido.

Segundo, la ley de la similitud: si la sustancia produce los síntomas en una persona sana ¿por qué va a generar la curación en una persona enferma? Lo agravará ¿no?

Por otra parte, hay muchas enfermedades que provocan síntomas iguales (el resfriado y la gripe vírica, sin ir más lejos) de modo que ¿curará ambas enfermedades? ¿a algunos la una y a otros la otra?

Nunca se ha encontrado una sola prueba científica que sustente la ley de la similitud.

Pero aunque lo expuesto por los homeópatas fuera verdad (¡hace falta mucha imaginación!),curar los síntomas no es curar la enfermedad: los síntomas son las consecuencias, no el origen.

En resumen, la homeopatía es una forma de venderte agua a precio de medicina. Una falsa creencia del tipo Pseudociencia.

Se trata de restos de pensamiento medieval, atavismos culturales, que persisten a pesar de los 400 años de Ciencia moderna desde Galileo Galilei hasta el siglo XXI.

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