En España, Darwin bebe Anís del Mono

Para rematar los artículos sobre Darwin y su teoría, voy a contar una anécdota española sobre el asunto.

La etiqueta del Anís del Mono representa a Charles Darwin.

Vicente Bosch creó el Anís del Mono en el año 1870 (marca registrada en 1892). El nombre viene de un mono que tenía como mascota en la fábrica. Inicialmente llevaba otra etiqueta; pero conforme fue ganado mercado, Bosch decide hacer una renovación del diseño. Adopta la botella adiamantada, que se ha convertido en un estándar de los anises españoles, y en el año de 1899 su suegro, el grabador Salas, diseña la famosa etiqueta. Es un momento en el que la teoría de Darwin, popularizada con la afirmación inexacta de que el “hombre desciende del mono”, era comentada y discutida hasta en los cafés.

Darwin publica la primera edición de su libro El Origen de las Especies por medio de la Selección Natural el año de 1859, y la polémica comienza pronto con las famosas discusiones entre el biólogo Thomas Huxley y el obispo anglicano Samuel Wilberforce. Al parecer el último preguntó si Huxley descendía del mono por madre o de padre, a lo que este le contestó que “no estaría avergonzado de tener a un simio como ancestro; pero, sin embargo, sí me avergonzaría de estar emparentado con un hombre como el Obispo, que hace un uso tan mezquino de sus maravillosas dotes de ponente para intentar silenciar, mediante un ejercicio de autoridad, el avance del conocimiento”.

La primera ediciónin completa en español del libro es de 1872 y la primera completa de 1877. Como vemos, por las mismas fechas del nacimiento del anís de marras. El debate se desata en España desde antes de las ediciones castellanas del libro y es tan fuerte como en otras partes, llegando el Gobierno de Antonio Cánovas del Castillo en 1875 a expulsar de sus cátedras a Francisco Giner de los Ríos, Nicolás Salmerón, Patricio de Azcárate y Antonio Machado Núñez, abuelo del poeta (aunque algunos historiadores creen que este renuncia como protesta), por defender las ideas evolucionistas.

Al Gobierno le salió el tiro por la culata, ya que los expulsados crearon la Institución Libre de Enseñanza en 1876, que se mantuvo viva 60 años.
En el año 1895 la Iglesia incluye en el índice dos manuales de Odón de Buen, por explicar ideas evolucionistas. La polémica en nuestro país ha continuado casi hasta nuestros días, ya que aún en 1971 Félix Rodríguez de la Fuente sufrió la censura en su programa Planeta Azul en TVE por hablar de la Evolución.

A mi entender, todo parece indicar que la etiqueta del famoso anís es un alegato evolucionista en pleno debate social sobre el asunto del final del siglo XIX; aunque no haya constancia de las verdaderas intenciones de Salas (ni de las de Bosch, de quien se sabe que era católico y conservador).

Lo que es innegable es que en la etiqueta de Salas hay una figura que más que un mono parece un hombre con pelo (¿el eslabón perdido?); su cabeza, calva y con barba, es muy parecida a la del famoso científico y, para colmo, en su mano derecha sostiene un papel con la inscripción “Es el mejor. La ciencia lo dijo y yo no miento”.

Imagen: Etiqueta original, fuente: Biblioteca Nacional de España. Observad la errata “DESTILLACION” que se conserva en la actualidad.