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Las salinas de San Juan: un patrimonio salinero dentro del Parque Natural del Alto Tajo

Las salinas de San Juan se encuentran en Saelices de la Sal, un pequeño pueblo de la provincia de Guadalajara de apenas 50 habitantes. Pertenece a la comarca de Molina de Aragón. Esta zona del Alto Tajo presenta unas características geológicas de excepcional riqueza, posee unos valles muy singulares en los que aparece una formación denominada Keuper, que está formada por arcillas, yesos, margas y otras rocas sedimentarias. La presencia de esta formación y de los materiales asociados a ella, hace que esté relacionada con los flujos de aguas subterráneas y la aparición de fuentes y manantiales que, en ocasiones, son salinos. Algunos, como en el caso de las Salinas de San Juan, han sido aprovechados a lo largo de la historia para la obtención de sal. Situación parecida a la de otros pueblos cercanos como Valsalobre, Tierzo, Terzaga u Ocentejo.

Aunque no existen pruebas materiales de la obtención de sal en época prehistórica, sí hay abundantes rastros de presencia humana durante ese periodo muy cerca, como es el caso de la Cueva de los Casares, con grabados paleolíticos de hace más de 15.000 años. Los estudios relacionados con esta cercanía de yacimientos salinos y poblados celtíberos, hace suponer que estos ya conocían y utilizaban los afloramientos de sal necesarios para el ganado y la forja de hierro. También posteriormente los romanos primero y los árabes, después, los utilizaron. Las evidencias de estos últimos quedan recogidas en los topónimos de la zona, así el nombre árabe de las salinas de Almallá, Al-malli, en Tierzo, significa salina en árabe. En este sentido, según las fuentes (García-Soto Mateos y Ferrero Ros), la propia toponimia del lugar refleja este hecho, ya que en las proximidades de La Loma se tiene conocimiento de la existencia en época medieval de unas salinas que recibieron el nombre de Almallá, igual que las salinas de Tierzo. Existe también la posibilidad de que la advocación mariana de la Virgen Armallak, a la que se profesa gran devoción en la Riba de Saelices, provenga igualmente de esta raíz árabe. Las primeras referencias documentadas de las salinas datan del siglo XIII. Posteriormente se cuenta con varias referencias a este tipo de explotación en la localidad.

Las instalaciones actuales se deben al impulso industrial llevado a cabo por los Borbones en el s. XVIII. De esta manera, la producción de sal estará en manos estatales. Pero el estanco de la sal empieza a ser cuestionado en la época liberal, concretamente el 1 de enero de 1870 entró en vigor el llamado desestanco de la sal por el cual se liberalizaba la producción y distribución de la sal en España. Y las Salinas de San Juan, pasan a propiedad privada en 1872, sufriendo graves daños durante la guerra civil. Después de pasar por diferentes manos y distintos avatares, en 2003 se produce la compra a los últimos propietarios por la Fundación Naturaleza y Desarrollo (FUNADER), del Ayuntamiento de Saelices de la Sal. A partir de ahí comienza la restauración de las antiguas salinas tomando como modelo la configuración que tenían en el siglo XVIII ya que, como se ha dicho anteriormente, durante la guerra civil sufrieron un gran deterioro quedando sus edificios bastante dañados debido a que sus maderas fueron arrancada y utilizadas como combustible. También se eliminó toda construcción moderna por cuanto se empleó cemento y ladrillos para sustituir los materiales originales. En la actualidad, se está llevando a cabo la explotación de la sal de manera artesanal, que permite dar trabajo a cuatro trabajadores y recuperar el conocimiento de las labores salineras. Todo ello es un intento de llevar a cabo un proceso de sostenibilidad y desarrollo de la zona rural a través de la conjunción y el equilibrio entre lo antiguo y lo nuevo. Este año, además se está llevando a cabo, un proyecto de acercamiento al mundo salinero a través de las visitas guiadas que se llevan a cabo. A través de ellas se puede conocer de cerca la labor de extracción de sal, visitar los diferentes edificios de las salinas y, al mismo tiempo, participar mediante la compra de sal en este proceso de desarrollo rural que se está llevando a cabo.

Visitas guiadas a las Salinas de San Juan

Cita previa: 669 58 14 567

Sábados y domingos. Horario de 11 a 13

Por amor al arte. Siguenz(A)rte

Una noche mágica, sorprendente, demostrativa de muchas cosas, y en definitiva inolvidable, la que vivimos en el patio (corral lo llaman Nines y Diego) de “El Albergue de Sigüenza” en la calle Mayor. Las medidas de seguridad, comenzaban por la toma de temperatura para entrar, la higiene de manos, la distancia entre sillas (excepto para parejas o familia) y la mascarilla para llegar a veces a no saber quién era quien, fueron escrupulosamente respetadas. Ello no fue óbice para vivir un entrañable concierto, donde la asociación Sigüenz(A)rte ha cosechado un gran éxito de organización, de proyecto musical y de realización. La fiel peña de seguidores no somos nada frente a los maravillosos músicos que altruistamente (como destacó Mari Hernando) acudieron a la cita. Los anfitriones de la casa, Nines y Diego, atendieron a cada detalle. El equipo de sonido y la sonorización a cargo de Fernando Álvarez (el multiartista) resultó impecable.

Mari Hernando.

El esfuerzo de Mari, auténtica estrella de la noche, y su capacidad para versionar cualquier tipo de música dando su toque personal, nos llevó a disfrutar muchas piezas, algunas complicadas al ser acompañada solamente por el saxo, o el contrabajo. Comenzar la anochecida en el patio lleno de hiedra con la “Orquestina de la abuela Pina” (hermanos Ramos) y sus piezas de antaño nos pusieron en marcha con un fox. Carlos Blasco fue invitado a acompañar con las congas “Maracaibo”, un danzón con rumba, y Mª Eugenia Santos subió a cantar “La chica del 17”. Como se dice ahora: “de lo más vintage”. Seguimos con música popular castellana con Mª Eugenia (voz) y con Cristina Zagaleja (pandereta). Mari se unió a ellas para hacer dos canciones y en un cambio de rumbo saltamos a “Alfonsina y el mar” con el gran Pascual Piqueras al piano (esta vez no hubo trompeta) y Mari cantando. Ellos dos, de nuevo con C. Blasco a las congas, también interpretaron “Cómo fue”, una delicia. Y, para despedida, Pascual, aprovechando la presencia del gran saxofonista Ariel Bringuez, nos presentó una obra que ha concebido durante el confinamiento, solo escuchamos la tercera parte que tiene aire flamenco, y promete ser una maravilla cuando la oigamos completa. Otro salto para escuchar piezas de Luís Eduardo Aute (triste pérdida): “Las cuatro y diez” y “La belleza” ambas con Fernando Álvarez al piano y Mari en la voz, bueno, también cantó un trocito Fernando.

La Orquestina de la abuela Pina.

Mª Eugenia Santos (voz) y Cristina Zagaleja (pandereta)

Un grupo muy habitual de parranda son Nacho Amo, Santos Moreno (Santi) y Mari, guitarrico, guitarra y voz; rememoraron cuatro piezas: “El día que se hizo tarde”, “Hace tiempo”, “La llorona” y terminaron con una jota aragonesa unida a una navarra, nada se les puso por delante. Pidió entonces Mari un aplauso para sus “gemelos” y los relevó por Ariel Bringuez que según sus propias palabras: ¡Qué onda con la ministra!, es que tiene poderes y si te dice ven, acudes. La interpretación de “Verdad amarga” de Consuelo Vázquez y recogida en el disco Nostalgia Cubana de Ariel, incluyó en esta ocasión la voz de Mari mientras Ariel desdibujaba y recomponía la melodía, seguro que para ella fue un gran reto hermosamente superado.

Pascual Piqueras y Mari Hernando.

Pascual Piqueras y Daniel Bringuez.

Tras un pequeño descanso llegó el final con el más difícil todavía, algunos músicos que no pudieron acudir a la cita enviaron su grabación en vídeo para que Mari cantara con ellos, así, proyectado sobre una fachada de la casa, Gastón Joya (contrabajista cubano) interpretó “Quizás” y “La tarde” para que Mari lo hiciera en directo, muy bien. El cierre fue el vídeo de José Negroni (pianista portorriqueño) donde interpretaba su versión de “Bésame mucho” y que Mari prefirió escuchar. Al término, José, en unas calurosas palabras, elogió la importancia del arte en general y de la música en particular como se ha puesto de manifiesto en este periodo de encierro. No se puede pedir más, Mari embelesó con su voz, su simpatía, su risa y sus interpretaciones, en esta ocasión a favor de la asociación en la que ella misma trabaja tan activa y resueltamente.

Fernando Álvarez.

Nacho Amo, Mari Hernando y Santos Moreno.

Gracias a todos los músicos, gracias a la asociación, gracias a “El albergue de Sigüenza” y gracias a Mari por seguir elevando el listón de la música y el buen hacer.

El albergue de Sigüenza

01 de agosto de 2020

 


Representación del grupo de teatro Sigüenza y Punto

 
El sábado 18 de julio en dos sesiones, con todo higienicamente controlado, se representó WESTERN Y PUNTO, del grupo Asociación Teatro en Sigüeza y Punto. En su octavo montaje, con la excusa de los estereotipos de los western, sus  componentes aprovecharon para dar rienda suelta a sus creaciones, individuales y en grupo. Así nos encontramos con las chicas del saloon, el banco que asaltan "la buena, el guapo y la chunga", los indios "navajos y cucharos", el cazarecompensas, el cherif, el periodista, etc.
 
 
Como siempre, con escasos pero ingeniosos medios, disfrutamos de una noche fresquita al aire libre en el "Albergue Ciudad del Doncel" de Sigüenza. El cierre fue una balada cantando todos los componentes las singularidades del territorio entre el río Dulce y el Salado. Fernando Álvarez, con su habitual buen hacer, se encargó de  la dirección, también del control sonido y las luces, realzando así la puesta en escena. Enhorabuena a todos sus componentes que siempre se lo pasan y hacen pasar tan bien.
 
 

Simant Duo en el XIV Festival Música en Verano de Bell'Arte en Sigüenza

Tras un largo paréntesis, la programación de Bell’Arte volvió a aparecer para presentar a un magnífico duo. En principio estaba programado un concierto de CelloMagics que no pudo ser y gracias a estos dos jóvenes, pero estupendos músicos, pudimos disfrutar de un primer concierto, eso sí, con aforo limitado y las medidas preventivas exigidas.

Antonio Morant (piano) al que ya conocemos por la relación desde sus primeros años de formación con Brenno Ambrosini y Bell’Arte, mostró su faceta de acompañante de lujo al piano por su delicadeza en el segundo plano y su maestría protagonista según requerimiento del arreglo. De otro lado sus interpretaciones (piano solo) en un nocturno y un vals de Chopin fueron deliciosas. Rubén Simeó (trompeta), al que no conocía, es un regalo para los oídos, a su virtuosismo interpretativo suma el maravilloso sonido que saca de su instrumento. El conjunto de ambos artistas son versiones deliciosas de música de todo tipo, sin encasillamientos. El recorrido del programa nos llevó desde las estupendas dinámicas y limpieza de sonido en “Serenade” de F. Schubert a la rotundidad en “La Virgen de la Macarena” de Ch. Kofe. Entre ambas escuchamos, “El vuelo del moscardón”, “Lela” preciosa versión, “Granada” de A. Lara con gran dominio, “Carnaval de Venecia” de auténtico virtuosismo superando todas las dificultades del paso de sonidos graves a agudos a gran velocidad en la trompeta. “Concierto para una sola voz” y “My way” fueron también versiones estupendas, las únicas incluidas en el disco que han grabado el pasado diciembre y que ya está alcanzando merecido reconocimiento en los medios. Impresiona escuchar a este gran trompeta siempre afinadísimo y limpio en las notas, pero también verlo tocar sin esfuerzo aparente, como quien no hace nada, su dominio del aire y los labios es absoluto, algo realmente difícil en los instrumentos de viento. Con una gran ovación terminó el concierto que ha dejado huella indudable en los asistentes.

Aprovecho para solicitar para el Pósito, tras haber cumplido con creces más de diez años de exhaustiva utilización, una reparación del suelo de su escenario, un telón que funcione, una ampliación de la escena, unas luces que no martiricen al público y un repaso general de butacas.

SIMANT DUO

Rubén Simeó (trompeta) y Antonio Morant (piano)

XIV Festival Música en Verano. Bell’Arte

25 de julio de 2020. El Pósito.

 

Brotes verdes musicales

En la mañana soleada del domingo 21 de junio, tuvo lugar un hermoso “pasacalles”, a cargo de la Banda de Sigüenza, que recorrió la ciudad desde la Plaza Mayor hasta la Alameda pasando por las calles Guadalajara, Humilladero, Alfonso VI, Vicente Moñux y Parque de Sta. Librada. Con ocho piezas se acabó el silencio musical impuesto por las medidas contra el bichito que nos acompaña. Ni el confinamiento logró detener los ensayos de sus músicos que por medio de internet, con su directora al frente, siguieron preparándose para las posibles actuaciones. Volver a escuchar música en directo por las calles seguntinas fue un renacer para los oídos tras la silenciosa pausa de estos meses. Cumpliendo estrictamente con la normativa (mascarillas y distancias) resultó curioso ver a los percusionistas embozados e intentar saber quién era quién. Los instrumentos de viento, suficientemente alejados, se desprendían del protector para tocar cada pieza.

La Banda de Música en la Alameda con los concejales.

Este ha sido el primero de los eventos que se seguirán ofreciendo durante el verano por parte de la banda que son patrocinados por el ayuntamiento. Tras este primer brote, tenemos noticias de que la actividad musical vuelve a nuestra ciudad; así, Bell’Arte organiza, como cada año, los cursos de verano a finales del mes de julio donde tendremos concierto de profesores y alumnos. El tradicional encuentro de violonchelos “Cellomagics” también está preparado. Seguro que surgirán más cosas, y manteniendo ciertas medidas, podremos disfrutar de música en directo aunque este año nos quedemos sin Jornadas Medievales ni Fiestas patronales.

La música sigue acompañándonos, solo habrá que tener ciertos cuidados por parte de todos, músicos y público. Salud y música.

Sajor.

Fotografías: Beatriz Latorre