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Diciembre musical en Sigüenza y alrededores

Ha sido un auténtico mes musical con muchas actuaciones de todo tipo; comenzamos con el “Concierto de Navidad” de Bell’Arte a cargo del pianista Carlos Marín Rayo, seguimos con el “VI Certamen de Villancicos” de la Asociación Cultural Seguntina de Folklore; el pequeño concierto ofrecido por el coro “Voces de Sigüenza” en la Parroquia de S. Pedro y las audiciones de alumnos de la Escuela Municipal de Música en El Pósito. Luego llegó la “Gran Ronda” para sumarse de forma participativa todo el que quiso. La Banda de Música de Sigüenza en el “Pregón de Navidad” en la Iglesia de Sta. María. Los “Villancicos Parroquiales”, el concierto de La “Rondalla Seguntina” y el “Gran Concierto de Año Nuevo” del Iberian&Klavier piano dúo formado por Laura Sierra y Manuel Tévar. El cierre musical de estas fiestas ha sido el concierto didáctico a favor de la UNICEF de “El Trovador Ministril” (Ángel Fuentes Alcocer) con gran despliegue de instrumentos de pulso y púa.

Sigüenza puede estar orgullosa de su actividad musical a lo largo de todo el año 2015 y este diciembre ha sido una buena muestra. Pero en este artículo quiero contaros de otros conciertos a los que he acudido durante este mes en los alrededores de Sigüenza.

Escolanía Ciudad de Guadalajara. Pregón de Navidad. 19 de diciembre

Elisa Gómez Pérez dirige muchos grupos, entre ellos la Banda de Música de Sigüenza, el coro KROMATIKA y la Orquesta y Coro Ciudad de Guadalajara; he escuchado en alguna ocasión a cada uno de ellos pero me faltaba la Escolanía, y esa fue la razón que me llevó a Brihuega. Me maravilló la disciplina de esos 50 pequeños cantores, la atención a las indicaciones de su directora, los arreglos musicales de Elisa de piezas conocidas (por ejemplo, “Aleluya” de L. Cohen o “Tears in Heaven” de E. Clapton), el grupo de cámara para la ocasión y sobre todo su clarinete Víctor López. Los niños se mantuvieron firmes y atentos todo el concierto haciendo llegar sus voces blancas en perfecta armonía para delicia del público; en total fueron 12 piezas, entre las que no faltaron villancicos como “Campana sobre campana” o “Blanca Navidad”. En definitiva una estupenda actuación que se cerró con el “Noche de Paz” como propina. Volví a Sigüenza resonando en mi cabeza esas voces tan bien llevadas. Tienen que venir a Sigüenza como sea, es una delicia escucharlos.

Vanesa Muela. 28 de diciembre

Como decía la propia Vanesa, no era broma (por lo de los Santos Inocentes), y así fue que desplegó sus artes en la iglesia parroquial. Conociendo Romanillos de Medinaceli me hacía la pregunta: ¿Cómo es que va a cantar un lunes en una población de menos de 20 vecinos?, bueno, la respuesta me la dio ella misma antes de empezar: “La Diputación de Soria me ha contratado para hacer varios conciertos en pequeñas poblaciones sorianas”. Me parece genial hacer llegar la música en directo a esos pequeños pueblos en estas fechas, es una gran y generosa idea. ¡También tienen derecho, qué caramba! Y es muy bonito por parte de Vanesa prestarse a ello, a sabiendas del poco público que habrá.
La iglesia (preciosa) se acabó llenando, quiero decir que estaríamos unas cincuenta o sesenta personas, y Vanesa desplegó todas sus artes aprendidas en pueblos y fonotecas, maravillando, cantando todos con ella, recorriendo cantos populares de la geografía de Castilla y León, utilizando en cada ocasión los instrumentos, como dice, “no pobres”, “de los pobres”, y alegrando con su gracejo ese rato tan entrañable en el que solo faltaba una hoguera. Cantó su repertorio habitual y nos ofreció un villancico que yo no conocía “Antes de las doce, a Belén llegar”, precioso, cantamos todos. Su fiel escudero Raúl al frente de la mesa de sonido lo trató un poco en exceso, me refiero al volumen, ya sabéis que yo siempre me quejo de lo mismo.

Al terminar me detuve a contemplar el hermoso órgano del coro en claro abandono, un vecino me ofreció subir y dar más luz para verlo, me contó que desde el último sacristán no lo toca nadie, salvo los chavales como él cuando era pequeño. Qué pena de tesoros destinados a alimento de carcoma, qué pena de patrimonio echado a perder en un país rico, rico no, riquísimo como es el nuestro pero en el que los recursos, sin que se entienda, solo escasean para lo cultural.
Vanesa es una gran artista que sigue sembrando para que se siga escuchando la música popular, de raíz. En Romanillos ha dejado semilla que lo mismo fructificará en algunos de los pocos chavalines que había.

Vísperas gregorianas de Navidad. 29 de diciembre

No se trataba de un concierto, mejor lo expreso con las propias palabras del programa de mano:
“…ni es sólo un concierto ni solo una oración. Si fuera lo primero, excluiríamos la esencia misma del canto gregoriano. Si fuera lo segundo, no sería accesible a un no creyente. Y el gran anhelo es ser amplio, abierto, integrador, iluminador”.

Acudimos unos cuantos seguntinos a escuchar esta propuesta de Daniel Madrid, director del coro “Voces de Sigüenza”; ha trabajado lo suyo hasta plasmarlo en una realidad, mucho más que en ensayarlo con sus amigos de distintos coros sorianos. Con hábitos de monje fueron saliendo y cantando hasta ubicarse en la parte posterior de la iglesia, a nuestras espaldas, para que solo nos llegara el sonido y nada nos distrajera. El canto de la tarde (vísperas) estuvo centrado en el nacimiento de Jesús. Parece muy largo, pero no, la realidad es que nos resultó cortísimo; imaginariamente trasportados al interior de una abadía con esas voces masculinas tan bien empastadas alcanzamos el final de la monodia gregoriana donde se desataron los aplausos al grupo. Y pasamos a la polifonía con tres piezas.Situados ya los monjes frente a los asistentes escuchamos: “Veni, veni Enmanuel” de Z. Kodal y magnífica obra ancestral y moderna, “Puer nobis nascitur” de D. Scheidmann, maravillosa, acabando con “Verbum caro factum est” de T. Weed, otra delicia sonora.
Daniel Madrid dirigió al grupo cantando con ellos y, a la vista de los resultados consiguió su propósito, logrando lo escrito en el programa de mano: “...fe y música, han ido de la mano configurando una expresión única del sentimiento humano”.

Una suerte tener a Daniel también en Sigüenza, seguro que en el futuro nos seguirá sorprendiendo con su capacidad y sus propuestas musicales.