Restaurados los dos púlpitos de la Capilla Mayor de la Catedral

Completando los trabajos de restauración de las rejas de la  Capilla Mayor, se ha llevado a cabo también la restauración de los dos púlpitos de esta capilla. Los trabajos fueron dirigidos por Ana Laborde, restauradora del Instituto  del Patrimonio Cultural y realizados por la empresa In Situ Conservación Restauración, con un presupuesto total de 108.022,98 euros.

Ambos púlpitos están ejecutados de alabastro de Cogolludo pero, como nos indica Ana Laborde, presentaban diferente estado de conservación: “el del Evangelio, de Martín de Vandoma de época renacentista, sufrió importantes desperfectos durante los bombardeos de la guerra civil y tuvo que ser reparado por el escultor Florentino Trapero, reponiendo numerosos fragmentos con el mismo material. Sin embargo, el de la Epístola, labrado en el siglo XV por el Maestro Gaspar, estaba bien conservado, aunque había perdido la decoración polícroma original”. 

La restauradora nos explicó en qué ha consistido la actuación: “Hemos realizado una actuación muy respetuosa, manteniendo la restauración de Trapero y retirando únicamente los materiales degradados por el paso del tiempo y que ocultaban la superficie original de alabastro: morteros de cemento, yeso, adhesivo. También se ha estabilizado la oxidación que presentaban los elementos metálicos colocados para el montaje de los púlpitos”. Ana Laborde quiere resaltar en los trabajos de restauración “la recuperación de los restos de policromía y dorados conservados en el púlpito gótico”. También señala que “será necesario realizar un mantenimiento periódico para evitar futuras intervenciones”.

Concierto Bell Arte: Coro Francis Poulanc y el Arte Mvsico

El sábado de carnaval, lluvioso y desapacible, acudo a este concierto que presenta una sola obra: MEMBRA JESU NOSTRI de D. Buxtehude y que está formada por 7 cantatas en latín. Tengo muchas ganas de oír esta pieza en directo y por este coro “Francis Poulanc”, compuesto por cantantes aficionados pero con 20 años de trayectoria lo que le da una solidez que se nota en el empaste como ya comprobé hace unos años en Segovia cuando presentaron Musikalische Exequiem Op.7 de H. Schütz. En esta ocasión les acompaña el grupo instrumental de cuerda frotada “El Arte Mvsico”: 2 violines, 1 violón y un clave.

Un completo programa de mano muy bien elaborado (incluida la traducción) me informa perfectamente y en el entorno privilegiado del Salón del Trono (Parador de Sigüenza), me dispongo a escuchar. Tan pronto comienza el concierto, echo de menos una luz más íntima centrada en el escenario, que siempre ayuda a la concentración, a generar una atmósfera musical idónea. Y me sobra en cada silencio la música ambiental del Parador que suena hasta la tercera cantata (¡pena!). El arranque es un poco frío, no por la temperatura, pero voces y dedos se van calentando rápido para dar todo lo que les pide su directora.

Se intercalan sonatas con arias, dúos, tríos y “tuttis”. Los solos son difíciles y más cuando son miembros del propio coro los que los afrontan, pero resuelven bien y en algunos casos, como en las voces graves, muy bien. Los “tuttis” son de gran altura y el coro se luce una y otra vez trasmitiendo toda la energía de la obra a un público admirado por la emoción de esta música sacra que el gran Buxtehude (precursor de Bach) creó hace mas de 300 años.

La pieza completa, como dije,  consta de 7 cantatas de las cuales dos se omitieron por estar escritas para acompañamiento de violas da gamba y los presupuestos que se manejan son nimios, cuando no ridículos. Sin embargo escuchamos a modo de interludio instrumental dos piezas de Pachebel y Erlebach, en sustitución de las cantatas V y VI, que hermosamente interpretadas, conjugaban para dar continuidad a la obra. Así llegamos a la cantata VII y última, tras la entrada en forma sonata pasamos a un “tutti” en semicorcheas delicioso y complicado, le sigue un alternante entre Alto, Tenor, Bajo por un lado y Violines, Violón por otro, el conjunto dialoga dando “salves” ¡Precioso!, y ahora, un ruego en “aria de alto” para suplicar a Jesús, llevándonos de nuevo a un “tutti” de esperanza y llegar al broche final del “Amén”, grandioso y exigente, pero tan sabiamente conducido  por su directora que entabló la comunión musical entre los intérpretes y el púbico. Los aplausos contenidos durante todo el concierto fueron tantos que obligaron a repetir el “Amén” como propina ¡Maravilloso regalo!

Por mi parte (y pienso que por la mayoría del público) Gracias al coro e instrumentistas y gracias a Bell’Arte por lo que nos han ofrecido.

Sajor

II Festival Segontia folk 2014

La Asociación Profesional de Empresarios Seguntinos (AES) y el Ayuntamiento, presentaron este año tres conciertos y el “XXVII Certamen de Dulzaina y Tamboril José María Canfrán”. Decidí acudir a los cuatro eventos y ha resultado una buena idea, pues los he disfrutado mucho. También he guardado el recuerdo que me propongo compartir en estas líneas.

Castijazz: Arrancó con la “Entradilla Segoviana” para situarnos en su quehacer musical. Carlos Soto es el artífice de la formación y tanto con la flauta como con el saxo conduce al grupo al clímax en sus interpretaciones. Sus músicos cambian de instrumentos con facilidad y una gran calidad interpretativa. De Carlos, lo que no me gusta es su voz, prefiero de lejos la de su compañera María Desbordes; nítida, cristalina y natural. Su base de arrancar de un sonido típicamente castellano para jugar con toda la música, se mostró, por ejemplo, en un romance acompañado con un “sitar” hindú, y es que al guitarrista no se le pone nada por montera. Con las notas del clásico “Pingacho”, de Cogeces del Monte, tramaron una “Tarantela” genial, a la vez que los músicos iban siendo presentados. En conjunto hicieron lo que indica su nombre; bailar la jota y el jazz. Con la sala a rebosar, hubiéramos salido bailando de no haber butacas.

Hexacorde y Vanesa Muela: Es una formación tan buena como la anterior y que también juega entre sonidos tradicionales castellanos y los de cualquier parte del mundo, pero apoyándose de firme en la dulzaina o el pito castellano que, en perfecta armonía con la flauta travesera, el saxo o el clarinete, hicieron un repertorio donde siempre queda la música de “raíz”. A Vanesa Muela le basta el acompañamiento de los pitos de las manos del público para cantarse una cantiga sefardí, pero participó con el resto sumando sus percusiones y su voz tan característica, afirmada y aprendida desde la infancia, un valor seguro. Rafael Alonso, flauta, y Fernando Llorente, dulzaina, pito o clarinete, forman el armazón del barco donde el resto de músicos se acoplan con fuerza y sabiduría. Héctor López, en cualquier momento, dejaba la batería para soplar el clarinete y doblar con Fernando o se destacaba en un solo con aires de música “klezmer”. La sala, a rebosar, volvió a vibrar y a danzar (en la butaca).

Cantigas de Sefarad: Trío formado por Pilar Cubero y los hermanos Baleta. Después de las explosivas actuaciones anteriores, fueron los encargados de conducirnos al viaje musical “El Camino Sefardí” con el mismo sosiego que un barco a vela por el Mare Nostrum en calma. Los hermanos se encargaron de acompañar las obras con vihuela de mano, laúd, vihuela de arco y percusión básica. De maneras dulces, suaves, recogidas, dejan a Pilar que destaque con su voz de soprano, medida, cuidada y con técnica clásica que, sin embargo, no me convenció para este tipo de repertorio; me parecieron más idóneas las voces de María y Vanesa, que también cantaron las piezas sefardíes: “La Rosa Enflorece” ( María con Castijazz) y “Las Tres Clavinas del Enamorado” ( Vanesa con Hexacorde). Se trató de un concierto más didáctico y rico en los pequeños detalles, sutilezas que muchas veces no percibimos.

XXVII Certamen de Dulzaina y Tamboril José María Canfrán: Cita tradicional en el día de San Vicente. Este año me ha resultado de trascurrir lento, con un presentador cansino y poco vibrante, voz flaca, monótona y nostálgica (creo que la locución no es su fuerte…). Ocupó demasiado tiempo que debería haber sido música. Abrieron los “Dulzaineros de Segovia y Cuéllar” con buen hacer. Los “Dulzaineros de Sigüenza”, hermosamente uniformados, presentaron buenos palos y ganas. También sus reconocimientos a Nacho Amo, como folklorista, Juan Antonio Martínez Gómez Gordo y a destacados dulzaineros: José María Canfrán, José María Silva Naveros y Pepe Palau Ruiz. Los “Dulzaineros de Campos” (Palencia) que, en mi opinión estaban cansados, aportaron poca cosa. Pero en el postre estaba la guinda y “Garrofera Borda” (algarrobo gordo) de Foios (Valencia) fueron otro tocar; más, mucha más música, trabajo, investigación y dedicación. Se manifestó de inmediato llenando el aire de brisa fresca. Pudimos escuchar, por ejemplo, un arreglo sobre una obra de Michael Praetorius (siglo XVI), o bien, otra pieza de origen balcánico con aires gitanos: y es que la dulzaina puede sonar fuerte (lo habitual), medio fuerte (no tan frecuente) o piano (lo raro) y hacer un guiño a obras de cualquier época o país, como puso de manifiesto este gran grupo.

Lo dicho, a seguir disfrutando de la música local y foránea con las miras bien altas para siguientes ediciones.

Sajor

Arkhé Piano Trío: de El Pósito de Sigüenza al Auditorio Nacional

Brenno Ambrosini al piano, Vicente Huerta al violín y José Enrique Bouché al violonchelo terminaron el pasado viernes 28 de febrero su gira de conciertos en el Auditorio Nacional de Madrid.

Estos tres músicos, desde el año 2002, forman un trío estable al que dieron nombre “Arkhé” que en griego antiguo significa “principio” u “origen”.

Así pues, el “Arkhé” de su última gira fue Sigüenza y su “Pósito” en el que dieron el primero de sus conciertos, el 25 de enero, inaugurando la temporada 2014 de Bell’Arte Europa ICS.

Siguieron la gira en Italia con varias actuaciones y volvieron a España, esta vez a la capital ofreciendo su último recital de esta serie en el “Auditorio Nacional” de Madrid.

El repertorio incluía obras de Haydn, Beethoven y Brahms. La excelente acústica de la sala favoreció la apreciación de todos los matices,  junto al buen trabajo  y  años de experiencia del trío.

Los músicos demostraban una compenetración musical que permitía fluir a la música de manera muy natural.

Ambrosini, en el trío de Haydn (Mi b Mayor Hob.XV:10), propuso una interpretación muy libre de la obra, a veces incluso improvisando y sorprendiendo al público, siempre bien entendido y  acompañado por sus compañeros. Hay que añadir que en los tríos de Haydn el piano juega un papel principal en la obra, ya que, es el instrumento que tiene casi toda la responsabilidad musical en su ejecución.

Beethoven y su trío en Do menor Op.1 n.3 sonó más como una orquesta que como tres instrumentos. Recordaba las interpretaciones de las sinfonías del genio de Bonn, dirigidas por el Maestro Claudio Abbado, recientemente fallecido (una gran pérdida para el mundo musical). Los tres perfectamente unidos, la sonoridad del violín (obra del luthier Domenico Montagnana s.XVIII), del violonchelo (obra de Gaetano Gadda de Mantova) y el  piano Steinway gran cola (largo 274 cm) transmitieron perfectamente la idea sonora beethoveniana.

El concierto terminó con Brahms y su trío en Do Mayor op.87, gran obra que por sí misma impresiona. Los músicos ofrecieron una interpretación romántica, elegante y potente al mismo tiempo.

El violín cantó libremente con su sonido limpio y sincero, el violonchelo sorprendió con una sonoridad potente, noble y elegante. El piano, como siempre pasa con Brahms, tuvo que enfrentarse a una gran dificultad técnica pero sin perder la sonoridad sinfónica.

El concierto terminó con calurosos y prolongados aplausos y con “Rondo all’Ongarese” de Haydn como propina.

Bernadetta Raatz

IV Certamen de Villancicos de Sigüenza

 

 El 14 de diciembre ocho actuaciones, de rondas y agrupaciones musicales guadalajareñas y de la folclorista vallisoletana Vanesa Muela llenaron de  música navideña primero el Auditorio de El Pósito, y después el casco histórico de la ciudad, en el que fue IV Certamen de Villancicos de Sigüenza. Ciento cincuenta músicos y cantantes, y cerca de cuatrocientas personas abarrotaron el Auditorio.

El encuentro musical lo pregonó el periodista seguntino Javier del Castillo. Su discurso, magnífico, mezcló, con un verbo siempre fluido y certero, tradición con solidaridad, haciendo referencia a las navidades seguntinas de su infancia. Después del pregón del periodista, la Rondalla Seguntina se encargó de abrir musicalmente la emotiva tarde musical. “A Pepe Cerezo y Pedro Pardillo, principales valedores de la Rondalla, les debemos que continúen en la ciudad la tradición de los villancicos”, recordaba ayer Hernando.  Subía el estrado a continuación la Ronda de Teo, una agrupación musical que procede de las vecinas localidades, ya en la raya con Soria, de Sienes y Valdelcubo. Sus integrantes se reúnen en esta época del año, y en otras fechas señaladas, para alegrar la vida de sus pueblos

con su buen hacer musical. La ronda Tradiciones de Atienza, “que ha dado este año un salto de calidad magnífico”, opina Hernando, hicieron un villancico-habanera que se hizo acreedor a una calurosa ovación del público. Los Cencerrones de Cantalojas devolvieron ayer la visita que la Asociación de Folklore de Sigüenza les hizo la semana pasada con su participación en el certamen serrano.  El ancestral ritmo los cencerros y el repaso de los romances tradicionales que hicieron, compusieron otro de los momentos más brillantes de la tarde. Nueva en Sigüenza fue la actuación de la Ronda de Hita, localidad que desplazó un autobús entero de seguidores a la ciudad del Doncel. Gran actuación de los vecinos de Hita que hicieron las delicias del público. Por su parte, la Real Zambombada de Atanzón repitió actuación en el certamen doncelino. “Ha sido un lujo contar con ellos. Durante largos años han actuado por toda Guadalajara, reivindicando el folklore provincial. Son un referente para nuestra tierra”, valoraba Hernando. Vanesa Muela, una de las mejores folkloristas de España, mostró cómo también se puede llenar, en solitario, de sentimiento y música la Navidad. Con una pandereta y un carajillo o carrasclás, se metió, como acostumbra, al público en el bolsillo. Cerraron el certamen los anfitriones, la Ronda de Amigos de Sigüenza, con el villancico de las Doce Palabritas, cuya letra impresa cerraba el programa de mano del evento. “La aprendimos de nuestros padres y ellos a su vez de los suyos. La hemos conservado generación tras generación, y nos parecía que incluirla, era la manera de hacerles a todos ellos el homenaje que merecen”, dice el organizador. El éxito de público y la calidad musical de los participantes, cada uno mostrando las canciones e instrumentos típicos de su tierra, hicieron que en sus palabras de despedida Hernando convocase directamente el V Certamen para el año 2014.

La Asociación Cultural Seguntina de Folklore nació con la idea de fomentar, organizar y desarrollar todo tipo de actividades de carácter social, cultural y formativo en la etnografía y el folclore, para evitar que se pierdan tradiciones musicales . Este interés es el origen del certamen de villancicos, que llegaba en 2013 a su cuarta edición..

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