Viajes en el tiempo IV. El multiverso

En el artículo anterior había prometido hablar del Multiverso, concepto persistente donde los haya en la Ciencia Ficción de hoy en día.

En la cosmología actual hay dos teorías compitiendo por convertirse en la “teoría del todo”: la Teoría de las Supercuerdas y la Teoría del Campo Unificado.

Las Supercuerdas intentan explicar las partículas elementales y las cuatro fuerzas fundamentales (gravedad, electromagnetismo, nuclear fuerte y nuclear débil) mediante la hipótesis matemática posible de 10 dimensiones curvas, de las cuales 4 (las 3 espaciales más el tiempo) serían las “visibles” por nosotros, y las demás no se manifestarían habitualmente por estar “enrolladas” en espacios cerrados muy pequeños. Estas dimensiones permitirían la existencia de universos paralelos y el viaje en el tiempo sería posible pasando de un universo a otro, sin más que viajar a tiempos diferentes, hacia adelante o hacia atrás.

Esos universos no tendrían por qué ser idénticos, ni siquiera parecidos, al nuestro; por lo que no viajaríamos a nuestro pasado o nuestro futuro, sino a otros diferentes (es decir, no sería un universo en el que los dinosaurios siguieran estando vivos, sino otro universo en el que velocidad de la Luz en el vacío fuera, por ejemplo, un 2 % superior a la nuestra). Todos estos universos posibles constituirían un continuo de universos, y cada universo particular sería como una rebanada de un pan de molde (que representaría el conjunto de los universos posibles).

Yendo y viniendo de nuestro universo a otro, se podría aterrizar en otro tiempo o espacio de nuestro propio universo.

Pero todo esto no son más que elucubraciones matemáticas, posibles dentro de lo que sabemos en Física, pero no demostradas: no hay, en este momento, ninguna prueba física de la veracidad de esta teoría y, mucho menos, de que exista el Multiverso. La existencia de un número infinito de universos significaría la existencia de energía infinita, y los infinitos y la Física no se llevan nada bien.

La teoría rival, la del Campo Unificado, intenta explicar las cuatro fuerzas fundamentales de la Naturaleza mediante unas partículas de transferencia. Así, las cargas eléctricas se atraen o repelen mediante la emisión y recepción de fotones, la atracción nuclear débil mediante los bosones W y Z, y la atracción nuclear fuerte mediante gluones. Algunas de estas partículas fueron predichas… y detectadas posteriormente.

Para la influencia gravitatoria, el Campo Unificado predice una partícula llamada “gravitón”, partícula que es absolutamente desconocida, hoy por hoy.

La Teoría del Campo Unificado no ha resuelto cómo funciona la Gravedad.

Sin embargo, la Teoría del Campo Unificado va acumulando éxito experimental tras éxito (por ejemplo, predijo la existencia del Bosón de Higgs, que fue encontrado en 2012). Para esta teoría, el tiempo puede ser reversible e ir hacia adelante y hacia atrás. Si esta teoría fuera la ganadora de la disputa científica, los viajes en el tiempo también serían posibles.

Por una vez y sin que sirva de precedente, tengo que concluir este artículo sin una conclusión concluyente, ya que el “estado del arte” de la cuestión es que el viaje en el tiempo se apoya en una teoría no demostrada (y puede que indemostrable) o en otra que no tiene claro cómo tratar la gravedad (y ya vamos viendo que existe una relación fundamental entre gravedady tiempo), por lo que tengo que decir que la cosa está más verde que una lechuga.