Dom05262019

Last updateSáb, 25 May 2019 7pm

Back Está aquí: Home ENTREVISTAS Entrevista a Raúl Sales, empresario musical de Sigüenza

Entrevista

Entrevista a Raúl Sales, empresario musical de Sigüenza

Raúl Sales es seguidor y entusiasta de la música de raíz desde joven. De buscador de charangas para las peñas y las fiestas ha pasado a seleccionador y contratador de artistas para el Segontia Folk desde su comienzo, hace ya siete años, y a ser manager de varios folkloristas y promotor de giras de presentación de sus discos. Su empresa DeRonda Producciones nace en enero de 2018 con el ánimo de dar a conocer las músicas tradicionales y de raíz de la península ibérica; ofrece conciertos de pequeño formato, espectáculos infantiles y familiares, de calle, didácticos, y clases de percusiones y bailes tradicionales. También contrata con managers de otros para programaciones de festivales o conciertos.

La Plazuela (LP): ¿Qué importancia tuvo la música en tu infancia y en tu juventud?

Raúl Sales (RS): En mi casa siempre había música, mi padre siempre tocaba, mi tío con el acordeón, y yo desde los cinco años recuerdo participar con la zambomba, la botella, luego con los amigos salir de ronda usando la melódica para hacer la “Nochebuena Seguntina”. Por parte de mi padre escuché mucha música navarra, no solo de charanga, también jotas y eso lo tengo bien grabado. Tengo mucha amistad con Agustín Canfrán desde pequeño, cuando empecé tocando el tambor, él empezó a tocar la dulzaina con su tío Josemari, nos íbamos al pinar y yo le acompañaba con el bombo de las charangas, pero me decía, el bombo no es igual, la jota va así y tal, y yo bueno, no te preocupes, te sigo, el caso es que me acabaron apuntando a dulzaina en Guadalajara y yo que nunca había soplado al ver que podía cambiar la matrícula me apunté a tambor; empecé con Javier Barrio, luego con Juanjo Silva en Palencia y, cuando ya llevaba tres años, seguí aprendiendo fijándome en la gente que tocaba. También acompañaba en fiestas a dulzaineros, pero poco. Cuando estuve en Palencia con Juan Cruz hacíamos una juntada con la escuela de Cuellar y con la de Aranda y cada año en un sitio, en esas juntadas sí que conocí a mucha gente. Yo que soy de la peña de “El Golpe”, recuerdo subir a San Sebastián, a Pamplona a conocer charangas, quedabas con ellos, te daban Cedés o ibas a sus ensayos, y los contrataba pues los de la peña se fiaban de mí. Eran viajes con muchas anécdotas, entonces que solo había teléfonos fijos, quedabas, aparecías allí donde te indicaban, y tras un montón de kilómetros para llegar a San Sebastián resultaba que aquellos habían estado tocando en las fiestas de Mandayona. En Pamplona por ejemplo encontramos a unos que nos hablaron de varias charangas, nos dieron teléfonos contactamos y de allí vino una de ellas para nuestra peña.

LP: Estos siete años de Segontia Folk han servido al público seguntino para conocer muchos artistas de raíz, háblanos del festival.

RS: Hace ya tiempo, tras desaparecer el festival de jazz y pasar unos años vacíos, salvo por los conciertos de Bell’Arte, coincidimos un día Vanesa Muela y yo con Jesús Moreno en Madrid, y tomando una caña nos comentó: ¿por qué no organizamos un festival de folklore en Sigüenza, vosotros que estáis metidos ahí? Así surgió la idea y nos pusimos a ello, claro tuvimos que montarlo en plan de amigos, sin saber presupuesto, lo comentamos con el concejal de entonces José Luis Alguacil, le pareció estupendo y como al día siguiente había pleno lo presentó pero no hubo suerte y nos llamó para decirnos que no, que solo podían apoyar en parte así que los socios de AES, que son los organizadores tuvieron que acometerlo. Debo decir que nuestro festival está teniendo auténtica repercusión, cada año nos llegan más propuestas sin buscarlas.

LP: ¿Qué grado de libertad tienes a la hora de elegir y programar el festival?

RS: Yo presento posibilidades y alternativas en base al caché y a la importancia de los artistas posibles, en general confían en mí y asumen mis propuestas; los patrocinadores son el ayuntamiento junto con los propios socios de la AES y un 35 ó 40 % del presupuesto sale de taquilla, este año hemos alcanzado el 45% pero el resultado final no lo sabemos totalmente hasta que se acaba el festival. El Pósito es el auditorio del festival, pero también el Torreón va tomando importancia, incluso queremos seguir saliendo a más sitios y algún día abriremos nuevos espacios de actuación.

LP: Háblanos de tu empresa De Ronda Producciones

RS: Pues la verdad es que ha sido formalizar lo que venía haciendo desde hace ya mucho tiempo sin cobrar, llegó el momento de ganar yo también un poco y poder así cotizar, me permite vivir en Sigüenza y me muevo a base de teléfono y gasolina. La campaña de promoción del disco de Luís Antonio Pedraza, por ejemplo, ha sido un gran recorrido dentro de la provincia y fuera de ella, pero para ser conocido, contratado y vender necesitas realizar estos esfuerzos aunque en principio no se vean los resultados de forma inmediata. Otro ejemplo, “La Musgaña” va a sacar nuevo disco en marzo y a mediados de abril haremos una mini gira de promoción por Galicia.

LP: ¿En qué comunidades se genera más folklore?

RS: Desde luego en Castilla-León muchísimo porque el territorio es muy grande y han sabido mantener sus tradiciones, en el País Vasco lo han sabido promocionar muy bien desde las instituciones, en Murcia hay una riqueza enorme en cuanto a folklore y no es más grande que Ávila, también Aragón, Cataluña. Muchas veces aunque quieras traer a un grupo es muy difícil si no son profesionales, se trata de grupos de amigos que se reúnen para tocar, cantar, danzar, etc; sin ir más lejos el año pasado pudimos traer a los danzantes de Majaelrayo, este año a los de Galve de Sorbe, pero estas actuaciones son difíciles de programar; de Andalucía, con folklore tan rico, todo el mundo conoce el flamenco y las sevillanas, pero, por ejemplo, yo quisiera traer a un grupo de “Verdiales de Málaga” que poca gente ha visto, pero estamos en el mismo caso que con los danzantes de la sierra. Es cierto que tiramos más hacía el folklore de Castilla-León que de Castilla-La Mancha de donde son muy interesantes, por ejemplo, las seguidillas manchegas, sobre todo de Albacete y que alguna vez tendremos que traer.

LP: ¿Qué opinas sobre la salud del folklore actualmente, y en particular en Guadalajara?

RS: Creo que, en general, cada día hay más interés. En nuestro entorno basta con ver la recuperación que se ha dado en la zona de la sierra con los danzantes; el otro día estuve en la “Botarga de las Candelas de Retiendas”, y me sorprendió la cantidad de gente que había, no solo turistas, es que los propios del pueblo, aunque ya no vivan allí, se reservan la fecha para acudir. En la zona del “Ducado”, Ricardo, el que toca en la Escuela de Dulzaina y en los “Dulzaineros de la Travesaña” está moviendo mucho por la recuperación de lo que se hacía en las fiestas, en los carnavales, etc, me pidió algún grupo de folklore para acudir cuando la vaquilla, le pase propuestas y me decía: “te quieres creer que el grupo de veinteañeros se interesaron, algo impensable hace solo 10 años, cuando solo querían música disco y discoteca móvil”. Las escuelas de folklore y la de la Diputación gozan de buena salud, tienen bastantes integrantes.

LP: ¿Sigue habiendo nuevos talentos en el folklore?

RS: Ya lo creo, por ejemplo, al dulzainero David Huerta no lo conocía hasta hace cuatro años y es un fenómeno, te puede gustar por ser más tradicional o no, pero en la manera de tocar, es increíble. La misma Rosalía, no la conocía casi nadie y mira. El apoyo institucional cuenta mucho para que se generen cada vez más talentos.

LP: ¿Cuál es el mayor inconveniente para realizar tu trabajo?

RS: Conseguir hablar con alguien, establecer contacto y luego cerrar. Por ejemplo: el 23 de abril iremos con “La Musgaña” a Soria, bueno, sin exagerarte, lo mismo he tenido que hacer 100 llamadas telefónicas al concejal, seguro, y eso que ya hemos trabajado juntos. Sabes que el asunto está practicamente hecho pero no cierras hasta el final. También, como todos los autónomos, están los papeles con la administración.

LP: ¿Crees que la cultura se debe pagar?

RS: Sin lugar a dudas, hemos pasado mucho tiempo donde los ayuntamientos contrataban de todo y se ofrecían actuaciones gratis al ciudadano, esto ha repercutido en su valoración, para valorar algo hay que pagar. Por otro lado las instituciones deben dar todo su apoyo no solo a lo material, como el conjunto histórico, también a lo inmaterial que es la tradición y el folklore.

LP: ¿Podemos pensar en Sigüenza igual a Música?

RS: En la actualidad la oferta cultural, sobre todo musical, en nuestra ciudad es enorme a lo largo de todo el año. Pocas poblaciones pueden presumir de la cantidad, calidad y variedad musical de la que disfrutamos en Sigüenza y bien puede ser que, puesto en valor, sea el tirón de otro turismo que no está reñido con el de visita de monumentos, el gastronómico, el de naturaleza, etc.

LP: ¿Quieres añadir algo más?

RS: Creo que el folklore goza de buena salud, pero muchas veces depende del nombre que le des a las cosas o como las presentes, por lo general la gente oye “Folk” y se echa para atrás, le suena a viejo…, en fin que no le mola, pero cuando descubre a los grupos que están ahí, alucina. Los hermanos Cubero me decían que les había hecho mucha ilusión que les hubiéramos llamado a nuestro festival folk, porque últimamente solo les llaman para festivales de música “indie” y para sesiones en bares, y es que la gente los asocia a otra cosa, cuando realmente son folk con bluegrass. Sería bonito que algunos sábados, cuando nos visita tanta gente, distintos grupos de música tradicional, seguntinos o del entorno, actuaran en la calle, ante el ayuntamiento, en las plazas del casco viejo, esto ocurre en Oviedo, en Santiago y en más poblaciones y es una maravilla.

LP: Raúl, muchas gracias por tu tiempo, tus palabras y tu trabajo.