Lumen

Ben Pastor. Alianza Editorial

Ben Pastor es el seudónimo de María Verbena Volpi, arqueóloga nacida en Roma en 1950, y actualmente profesora en la Universidad norteamericana de Norwich. Escribe en inglés, aunque sus novelas han alcanzado mayor difusión en Italia que en los países anglosajones. Actualmente alterna esta tarea con investigaciones en su nación de origen. Y también con el placer de la escritura, afición que le ha llevado a la fama tras crear el personaje del capitán  Martin-Heinz von Bora, investigador alemán nazi, durante la segunda guerra mundial. Conviene advertir que no estamos ante novelas de intriga de serie negra o policíaca al uso, en absoluto. En realidad, lo que la escritora presenta son una serie de relatos cuyo objeto principal es la historia…disfrazada de intriga. De la misma forma que la literatura negra ofrece una visión profunda y normalmente desgarrada de la sociedad del momento, las obras de Pastor nos presentan una época muy significativa de la historia: el mundo nazi y la segunda guerra mundial, en sus más penosos instantes. Y para ello crea este singular personaje, romántico y leal, lleno de contradicciones, en eterno conflicto entre sus principios y el deber que se le impone. Aristocrático, melancólico, dotado de un alto sentido de la dignidad, sufrirá con los horrores que a su alrededor se desatan y acrecentará su pasión por la justicia. Lumen es la tercera de sus obras editada en España, y en ella nos sumerge en un extraño suceso: en la Polonia ocupada por os alemanes, una monja aparece asesinada en un convento de Cracovia. Poca importancia debería tener el suceso en unos momentos en que la vida de los vencidos, incluida la de los hombres de religión, ha perdido todo valor; pero da la casualidad de que se trata de una mujer especial: es una monja muy popular, con cierto halo de santidad, y cuyas predicciones han sido casi absolutamente cumplidas, además de acoger en sus oraciones las intenciones de un alto militar invasor. Bora, miembro del servicio de información, es encargado del caso. La trama no tiene en sí mucha trascendencia en el devenir de la historia, pero sirve para poner al descubierto el horror de la ocupación sin acudir a moderación alguna. Son, pues, los personajes secundarios los que conforman el interés y el fondo de la novela. Entre ellos, John Malecki, un jesuita de Chicago que anda por allí y ayuda en su investigación al joven capitán. La frívola actriz Ewa Kowalska y su hija Helenka, atraídas por el mayo Richard Retz, prototipo del nazi bon vivant, más apegado a los Placeres mundanos que a la organización de un nuevo orden mundialy al triunfo de la raza aria. Éste, en cambio, es el leit motif que marca la existencia del coronel Schenk, duro en su oficio y alma de la represión nazi. La muerte, por aparente suicidio,  de un oficial, construye una historia paralela que,  al igual que la trama principal, cumple el objeto de servir de presentación al auténtico objeto del libro que, tal y como queda indicado, es la puesta en escena de un mundo desquiciado y cruel que a los que tuvimos la suerte de no vivirlo, nos parece increíble. Se trata de una digna novela que merece ser apreciada por su capacidad de poner en escena un mundo que, aunque lejano, podría repetirse, algo que no nos podemos permitir. Sus otras obras, en la Italia ocupada por los nazis, son Kaputt Mundi y Luna mentirosa.

Back to Top