Las demás currucas de nuestra comarca

En los dos artículos anteriores pudimos conocer a dos pequeñas aves que nos acompañan durante todo el año con sus gráciles vuelos y con sus cantos, eran las currucas capirotada y cabecinegra. En el de este mes vamos a conocer un poco por encima al resto de las currucas de nuestra comarca.

Como ya comentamos en los artículos anteriores las currucas son aves que se caracterizan por pasar fácilmente desapercibidas y una clara tendencia huidiza ante la presencia de los seres humanos, que además se mueven con mucho sigilo entre la vegetación. Todas estas características hacen de las currucas unas aves muy especiales para los ornitólogos, ya que ponen a prueba nuestra paciencia y sabiduría ornitológica, ya que su observación suele ser breve. Y no quiero deciros nada sobre como ponen a prueba la paciencia del fotógrafo de aves. Pero de igual manera que os comento esto también os debo decir que una de las mayores alegrías que recibimos los fotógrafos de aves es cuando podemos conseguir una buena foto de estas esquivas y cantarinas criaturas.

En España se pueden observar nueve especies distintas de currucas que crían y una que solamente podemos ver durante su paso migratorio. De todas ellas solamente tres pasan el invierno entre nosotros y las otras siete, al ser migratorias, solamente las encontramos en los meses estivales, lo que nos limita todavía más el tiempo del que disponemos para su observación y localización.

En nuestra comarca podemos observar ocho de ellas. Durante todo el año están con nosotros las currucas capirotadas, cabecinegras y rabilargas. Y desde la llegada de la primavera y hasta finales del verano podemos observar a las currucas mosquiteras, carrasqueñas, zarceras, tomilleras y mirlonas.

Las currucas pertenecen al orden de los Paseriformes y a la familia Sylvidae, esta familia se divide en dos géneros Sylvia y Curruca. Dentro del género Sylvia están las especies Curruca capirotada y Curruca mosquitera. El resto de las especies de currucas pertenece al género Curruca. En latín Sylvidae significa perteneciente al bosque, como vimos en los artículos anteriores por lo que todas las currucas podríamos definirlas como “Aves del bosque”. Obviamente su nombre científico les fue impuesto por su querencia natural a los hábitats forestales donde abunden arbustos y setos para refugiarse y encontrar alimento, aunque cada vez más asiduamente la especie curruca capirotada puede observarse en los parques, huertas o lugares con setos dentro de las poblaciones.

Conozcamos un poco mejor a las currucas de nuestra zona que nos faltan por describir. En general podemos decir que son aves pequeñas, con un plumaje poco llamativo. Insectívoras, muy activas, con un cuerpo esbelto. el pico un poco estrecho y que poseen un canto melodioso.  Y en particular tenemos:
Curruca carrasqueña (Curruca cantillans);
Curruca zarcera (Curruca communis);
Curruca tomillera (Curruca conspicillata). Es como una curruca zarcera en pequeño, pero con los colores más vivos;
Curruca rabilarga (Curruca undata) la característica principal de esta especie es su larga cola que muy frecuentemente muestran levantada;
Curruca mirlona (Curruca hortenis);
Curruca mosquitera (Sylvia borin).

Estas son todas las que podemos observar junto a las dos de los artículos anteriores en nuestra zona.

Curruca mosquitera.

Curruca mosquitera es la única de todas las currucas que podemos observar en nuestra zona que no posee dimorfismo sexual. Su aspecto es uniforme y rechoncho, de un color gris pardo oliváceo sin rasgos distintivos. El pico es grueso y corto, de color ocre gris azulado con la punta algo más oscura y las patas son grisáceas claras. El anillo ocular es difuso y más pálido en torno al ojo, que es oscuro. Las partes inferiores pueden ser un poco más blancuzcas.

Curruca zarcera

Curruca zarcera posee colores poco llamativos, en el caso del macho el píleo y la nuca son de un tono gris ceniza que llega hasta por debajo de los ojos, sus partes superiores tiene un tono pardo rojizo, las alas en algunas partes de sus plumas posee un color castaño rojizo, su garganta es de color blanco y contrasta mucho con el resto del plumaje. Las partes inferiores son de color gris, con el pecho blanco con ligeros toques marrón claro. La hembra de esta especie posee las mismas características del plumaje, pero la diferencia es que el píleo y la nuca son de un tono pardusco, con la garganta mucho más pálida y el pecho con tonos rojizos. En ambos las patas son de un color claro presentan el iris de un color rojizo.

Curruca mirlona.

Curruca mirlona es la curruca más robusta y grande de todas. Su pico es largo y puntiagudo. Los machos de ostentan una caperuza uniformemente negra que contrasta con el gris pardo brillante del resto de las partes superiores; las partes inferiores son de un tono pardo rosado pálido. Las hembras tienen las partes superiores parduscas y la cabeza grisácea. Iris blancuzco y patas grisáceas.

Indicar, sobre todo para los más curiosos, que las otras dos currucas que pueden verse en España son la Curruca balear (Curruca baleárica) que es una especie endémica de Baleares y la Curruca zarcerilla (Curruca curruca) que cría en el norte de Europa y se puede observar durante los pasos migratorios sobre todo en las zonas del mar Mediterráneo.

Y para poner el punto final a nuestros artículos sobre estas pequeñas aves señalar que el folclore popular relacionaba a las currucas y su canto, sobre todo en los cuentos de hadas de la Edad Media, con los misterios de la noche y los sueños.

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